Ejemplos ?
Entre los monumentos más célebres en España se puede citar el forro de cuero dorado de la arqueta de Palencia, los guadameciles dorados y pintados que decoran la techumbre de dos salas en la Alhambra de Granada, un curioso armario decorado con piezas de guadamecil llenas de repujados platerescos que figuró en la colección Spitzer de Viena y varias encuadernaciones con repujados mudéjares y platerescos como el Misal de Toledo del siglo XIV y otros en bibliotecas particulares.
Estas páginas imitan las encuadernaciones (contemporáneas del libro, pero también parece coptas), y se asemejan a veces a alfombras persas o turcas En el Beato de Saint-Sever, al cual se reservará una parte especial, se encuentran páginas-tapices donde los entrelazados parecen de inspiración irlandesa.
Antes del siglo XIX la encuadernación se hacía casi manualmente y era relativamente costosa, muchos propietarios mandaban a hacer a mano encuadernaciones refinadas o utilitarias.
La idea era llegar a un mayor número de consumidores abaratando el producto. En la venta habitual de libros comerciales se distingue entre las encuadernaciones de tapa dura y las de tapa blanda.
En dichas encuadernaciones pueden distinguirse cinco épocas:;Bizantina: Desde el al en que las tapas se cubrían de oro o plata con pedrería según los modelos preciosos de Constantinopla.
En la Edad Moderna desaparecen casi por completo las encuadernaciones de gran lujo o con metales preciosos y sólo por excepción se usan alguna vez para obsequios personales.
El primer libro publicado por Ace fueron un par de encuadernaciones de misterio en tête-bêche: «Demasiado caliente para el infierno» (Too hot for Hell) de Keith Vining y El Gizmo sonriente (The Grinning Gismo), a $ 0,35 con número de serie D-01.
Además de la maquinaria histórica se muestran curiosas piezas relacionada con los procesos de fabricación del libro, desde una valiosa colección de bronces de dorar (hierros de mano, planchas, ruedas y paletas), hasta piedras litográficas dibujadas, planchas calcográficas, originales de artistas, papeles de guardas realizados a mano y lujosas encuadernaciones.
Tres clases de encuadernaciones se distinguen a partir de dicha época y por toda la Edad Media:;Sencillas o de pura utilidad: Es el libro manual y corriente, sobre todo, en los monasterios que se encuadernaba con dos sencillas tablas cubiertas de piel o de pergamino sin labores artísticas y se ataba con alguna correa o se cerraba con manezuelas metálicas o bien se cubrían los cortes con una prolongación de la piel a modo de cartera.
Las encuadernaciones de los libros sagrados, que empezaron a hacerse lujosas desde la Paz Constantiniana, no tanto servían para la guarda y conservación de los mismos cuanto de precioso ornato.
El Códice de Ragyndrudis es uno de los tres libros "bonifacianos", un conjunto de tres manuscritos con encuadernaciones del siglo VIII que tradicionalmente se ha considerado que han estado en posesión de san Bonifacio.
Desde 1855 en adelante prosigió la casa Estivill y Cabot sus gloriosas tradiciones, especialmente en los ramos de tipografía y encuadernaciones de lujo.