Ejemplos ?
En esta forma su poder es mayor a 1.000.000.: Su cuerpo se encorva y su cabeza se vuelve alargada a la altura posterior del cráneo, sus cuernos se recubren de coraza orgánica y le aparecen dos más, además de púas en la espalda.
Uno de sus rasgos característicos es la «garrotera», en donde su cuerpo se encorva y mantiene paralizado, ante situaciones de miedo.
Las columnas suelen tener escasa elevación y carecen de capitel. Las techumbres o cubiertas se completan con un alero grande cuyo borde, sobre todo en sus puntas, se encorva hacia arriba.
La hiperlordosis (aumento de la curvatura) puede estar causada por una rotación anterior de la pelvis (la parte superior del sacro que toma una inclinación anteroinferior) por las caderas, que causa un aumento anómalo de la curvatura lumbar. La columna vertebral se encorva hacia adelante, hace más prominente los glúteos y ocasiona dolor de espalda.
Pasa las horas del día oculto en grietas. Caza fundamentalmente de noche. Encorva su cola cuando se siente amenazado. Son solitarios.
Porque diciéndose en él proféticamente en persona de Cristo ciertas particularidades que pertenecen a su Pasión, se refiere aquello mismo que se verificó en el Evangelio: «Me dieron a comer hiel, y en aquella terrible sed que padecí me dieron a beber vinagre.» A consecuencia de estos banquetes y de unos manjares de esta calidad, como si los hubiera ya recibido, añade: «Conviértaseles su mesa en trampa, en retribución y tropiezo; ciéguense sus ojos de forma que no vean; encorva y humilla, Señor, siempre sus espaldas.» Esto lo dice no deseándolo, sino que lo anuncia profetizando, en cierto modo como si lo deseara.
Apenas hube pronunciado estas quejas, Cupido, soltando de repente la aljaba, saca la flecha aguzada que ha de herirme, encorva brioso el arco con la rodilla, y exclama: «Ahí tienes, poeta, el asunto que debes cantar.» ¡Desgraciado de mí!, aquel muchacho estuvo certero al herir: me abraso, y el amor reina en mi pecho, antes vacío.
Inmediatamente se cubre de un suave plumón; luego, de largas plumas; su nariz se encorva y endurece: sus uñas se aprietan y retuercen; Pánfila está metamorfoseada en mochuelo.
Delante cuya faz marcha la muerte, Que sin origen es, Que disipa los pueblos y naciones, Y encorva las montañas y peñones Debajo de sus pies; Que sobre nubes altas conducido Y de las tempestades precedido Domina el Aquilón, Sopla desolaciones plañideras Y sacude cual frágiles mimbreras Cipreses de Sión; Serenó con un rayo de alegría Su ceño que el Olimpo estremecía, Y el éter dio fulgor, Y un misterio pasó sobre las nubes Velando con las alas de querubes, Misterio del amor.
me estorba Darte una buena batida Con esta péñola corva, En tu propia hiel teñida! Nadie... El coraje me encorva; Y... óyeme, Ayguals, por tu vida, Que con tu misma medida Voy a templar mi tiorba.
Empuña Marte contra nosotros la mortífera espada, y con invencible diestra Palas nos asesta su lanza; en nuestro daño se encorva el arco flexible de Apolo, y el potente brazo de Jove fulmina sobre nuestras cabezas el rayo; pero los dioses, aun agraviados, evitan ofender a la hermosura y hasta temen a las que desafían su cólera.
El médano iluminado por la luna, la arena negra y movediza donde se entierran los pies, el brazo que se cansa, la vista que se turba, el indio que desaparece, vuelve, me acosa, se encorva y salta con furia fantástica de gato embrujado, y cuando el palo va a desprenderse de mi mano, un bulto que huye y el brillo de la faca que pasa sobre mi cabeza y queda temblando como víbora de plata clavada en el árbol negro y retorcido de una cruz hecha de dos troncos chamuscados...