Ejemplos ?
Para colmo de mi angustia, llegó el arroz con leche, plantándoseme delante un plato sopero encogollado «para mí solo.»-«Y en acabándole, aquí tienes más» -añadió mi tía con una sonrisa muy cariñosa, pero que me hizo temblar, horrorizado, al ver la enorme fuente que señalaba con el dedo, colocada en el centro de la mesa.-Afortunadamente, con la idea, nada más, de echarme al coleto tanto engrudo, entráronme unos sudores, fríos como los de la muerte, levantéme tambaleándome, llegué al corral...