encendido

(redireccionado de encendidos)
También se encuentra en: Sinónimos.

encendido, a

1. adj. Que es de color muy subido tenía las mejillas encendidas por el calor.
2. s. m. MECÁNICA Dispositivo eléctrico y aparatos que producen la chispa en los motores de explosión.
3. MECÁNICA Inflamación de los gases que provienen del carburador o sistema de inyección, provocada por este dispositivo.

encendido, -da

 
adj. De color muy subido.
m. Acto de encender.
ingen. mecán. En los motores de combustión interna, sistema que inicia la combustión.
orden de encendido En un motor de varios cilindros, orden en que se suceden los diversos cilindros.

encendido, -da

(enθen'diðo, -ða)
abreviación
que tiene un color rojo intenso El carmín le daba a su boca un tono encendido.

encendido


sustantivo masculino
1. acción de prender fuego El encendido de una fogata es una técnica.
2. mecanismo que produce la chispa en los motores de explosión Las bujías son parte esencial del sistema de encendido.
Sinónimos

encendido

, encendida
Traducciones

encendido

zapalování, zapnutý

encendido

antændelse, tændt

encendido

auf, Zündung

encendido

päällä, sytytys

encendido

paljenje, uključen

encendido

点火装置, 物の上に載って

encendido

점화, 켜진

encendido

aan, ontsteking

encendido

, tenning

encendido

dalej, zapłon

encendido

ignição, ligado

encendido

på, tändning

encendido

กระบวนการเผาไหม้ของเครื่องยนต์, กำลังดำเนินอยู่

encendido

bộ phận đánh lửa, đang hoạt động

encendido

在上, 点火

encendido

A. ADJ
1. (gen) → alight; [colilla, fuego] → lighted, lit; [luz, radio] → on, switched on; [hilo] → live; [color] → glowing
2. (= rojo vivo) → bright red; [mejillas] → glowing; [cara] (por el vino) → flushed; (por la ira) → purple; [mirada] → fiery, passionate
B. SM [de faroles] → lighting (Aut) → ignition
encendido eléctricoelectric lighting
Ejemplos ?
Este su gran retraimiento tenía abrasados y encendidos los deseos, no sólo de los pisaverdes del barrio, sino de todos aquellos que una vez la hubiesen visto.
La Hidra parió a la terrible, enorme, ágil y violenta Quimera, que exhala indómito fuego. Tres eran sus cabezas: una de león de encendidos ojos, otra de cabra y la tercera de serpiente, de violento dragón.
Y enmudeció la Golondrina y se contrajo su bello semblante, aquel semblante suyo en el que Dios había puesto ojos grandes y negros y relampagueantes, y mejillas de delicada curvatura, en las que al hablar marcábanse dos tentadores hoyuelos; boca, si algo rasgada, de labios gruesos y encendidos, de dentadura de marfil, y tez, si morena, tan suave y reluciente como el raso.
Veintiséis o veintisiete primaveras podría contar nuestro protagonista, y era de tez morena, grandes ojos de lánguidas y adormecedoras pupilas, con facciones de correcto dibujo, curvas mejillas, donde azuleaba la barba cuidadosamente afeitada, como el bigote; sus labios eran frescos y encendidos; como de marfil su dentadura, algo grande y desigual; su cabello, abundante y sedoso, tan oscuro como sus bien arqueadas y pobladísimas cejas y como sus larguísimas pestañas, desbordaba por bajo el ala del airoso rondeño gris, y era vigorosa y cenceña su figura, que avaloraban ajustado marsellés, ceñidor y pañuelo de raso azul que lucía a guisa de corbata sobre la bordada y blanca pechera de la camisa.
si ella estaba peor, él tenía, aunque fuese arrastrando, que ir a sus cubriles a comerse a besos aquella carita pálida de pómulos encendidos y aquellos ojos que eran como dos ventanales por los que parecía querer irse el alma de aquel cuerpo tan airoso a la vez que tan débil, tan esbelto, tan febril y tan lleno, a sus ojos, de tan hondos atractivos.
Mientras hablaba, la mujer cogió unas tenazas y atizó el fuego; y cuando vio que había bastantes carbones encendidos, dijo sin reflexionar: -He aquí un buen fuego, me gustaría tener un alna de morcilla para cenar, podríamos asarla fácilmente.
Tenía los ojos grandes y rodeados de un sombrío cerco de pestañas negras, en cuyo fondo brillaba el punto de luz de su ardiente pupila como una estrella en el cielo de una noche oscura. Sus labios, encendidos y rojos parecían recortados hábilmente de un paño de púrpura por las invisibles manos de un hada.
Se fue en seguida a darles sus pinos encendidos; entonces fue entregado a cada uno su tabaco por los mensajeros de Supremo Muerto.
Y luego que la llama resplandeció, unos por una parte y otros por otra, asieron tizones encendidos, y con ellos corrían a poner fuego a las casas de los que habían muerto a César; mas ellos, previniendo el peligro, huyeron.
No lo hubo dicho, cuando echando en la hoguera las cátedras, y las sillas de los templos y de los tribunales, y cuanto hallaron precioso, la encendieron; y luego que emprendió la llama, tomando tizones y maderos encendidos della, con furia popular corrieron a poner fuego a las casas de los conjurados.
Los clérigos no hicieron atención, pero el sacristán, clavándome los ojos encendidos por el humo, me interrogó adusto: —¿Viene a decir misa el reverendo?
Los dolores que mi brazo herido me causaban eran tan grandes, que los soldados de la escolta viendo mis ojos encendidos por la fiebre, y mi rostro de cera, y mis barbas sombrías, que en pocas horas simulaban haber crecido como en algunos cadáveres, guardaban un silencio lleno de respeto.