Ejemplos ?
eja, discordia bárbara, el terreno que el pueblo de Colón a servidumbre redimió vencedor; y allá vomita, aborrecida furia, tu veneno, y esa tu tea, a cuya triste lumbre el tierno pecho maternal palpita, allá tan sólo agita, donde jamás fue oído de libertad el nombre, y donde el cuello dobla, encallecido bajo indigna cadena, el hombre al hombre.
La verdad envuelta en alegorías ha cedido el paso a la verdad engastada a fuego y martillo en punzantes ironías: las telas que envuelven el corazón se han encallecido, y el escritor de hoy al tomar la pluma debe exclamar como ciertos guerreros: ¡hierro, despiértate!
Pero la cagada cayó al suelo, él no hizo más que verla y olerla, no la recibió en su boca ni la tocó; había recibido por lo menos doscientos azotes y, puedo atestiguarlo..., sin que lo pareciese, sin que su trasero encallecido por una prolongada costumbre conservase ni la más ligera marca.
Juicioso en desamor, encallecido, sonríe con los besos que deslíe y cuelga a tenderos donde secan sus esmeros la locura de cazar abriles.
Ya que ni la piedad ni la justicia tocan el corazón encallecido de los que explotan al pueblo, condenándolo a extenuarse en el trabajo sin salir de la miseria, sin tener una distracción ni un goce, se hace necesario que el pueblo mismo, por medio de mandatarios demócratas, realice su propio bien obligando al capital inconmovible a obrar con menos avaricia y con mayor equidad.
La señora Pepa penetró en la habitación, sobre el encallecido pelo amplio pañuelo de hierbas anudado en la frente, en la mano la escobilla de blanqueo y algunos manchones de cal en el rostro y en los renegridos brazos, que dejaban ver las arrolladas mangas de la chaquetilla.
Pero una solterona, en quien no se habían despertado los sentimientos que la familia desarrolla; que no había conocido los cuidados de la infancia ni las precauciones que exige la adolescencia, no podía tener la indulgencia ni la compasión que inspiran los mil acontecimientos de la vida conyugal. Los sufrimientos de la miseria habían encallecido su corazón en vez de enternecerle.
La música, en la que todo contenido está absorbido en la expresión y no se puede separar de ella, es un ejemplo complejo, y una flor o un niño son un ejemplo simple de lo que quiero decir: pero el Dolor es el tipo acabado, lo mismo en la vida que en el Arte. Tras la Alegría y la Risa puede haber un temperamento grosero, duro y encallecido.