Ejemplos ?
No quiero extenderme desmesuradamente sobre el uso de los esclavos, con los cuales nos mostramos superbísimos, crudelísimos, ofensivos en extremo.
porque no lo ví. MARTÍN Yo, en suma, no diré que fué mal hecho: él debe a la mora estar agradecido en extremo: por ella logra la mano de Isabel.
«Érase una vez un haz de fósforos que estaban en extremo orgullosos de su alta estirpe; su árbol genealógico, es decir, el gran pino, del que todos eran una astillita, había sido un añoso y corpulento árbol del bosque.
El anciano Rey, su padre, estaba en extremo afligido por la conducta de su hija, mas no podía impedir sus maldades, ya que en cierta ocasión prometió no intervenir jamás en los asuntos de sus pretendientes y dejarla obrar a su antojo.
De las dos predicciones que Dios hace de Moisés, la de que dará vista a la tierra prometida y la de que no llegará a pisarla, queda claramente representada la realización de la primera (vista de un paisaje de colinas y bosques), y, en cambio, la otra, en extremo displaciente, no es siquiera mencionada.
¡Con qué amor! ¡Con qué hidalguía ha procedido! En extremo a quererle bien me obliga su talle y su proceder. DOÑA BERNARDA (Dentro.) Abre esas puertas.
Habíamos sostenido una empeñadísima polémica sobre la histeria masculina, cuya existencia negaba él, y cuando en su última enfermedad fui a visitarle y le interrogué sobre su estado, me hizo una amplia descripción de sus síntomas, y terminó con las palabras: «He sido siempre un acabado caso de histeria masculina.» Resultaba pues, que había terminado por aceptar lo que tan tenazmente hubo antes de combatir, cosa que me satisfizo y asombró en extremo.
No era hermosa en extremo, pero éralo de suerte que podía enamorar comunicada, porque te nía un tono de habla tan suave que se entraba por los oídos en el alma.
Y, como venía armado de peto, espaldar, gola y brazaletes, y escarcelas, con unas armas milanesas de once vistas, grabadas y doradas, parecía en extremo bien a cuantos le miraban.
Pero las opiniones falsas, máxima dolencia mortal del entendimiento humano, y los vicios corruptores del espíritu y de la moral pública deben ser reprimidos por el poder público para impedir su paulatina propagación, dañosa en extremo para la misma sociedad.
Por muchas que sean todavía las imperfecciones de que pueda adolecer, es indudable que si os dignáis prestarle vuestra aprobación mejoraréis considerablemente el orden de cosas existentes, substituyendo a leyes antiguas, en extremo deficientes y muchas de ellas inaplicables a nuestro actual estado social, un Código completo en que se han consultado en cuanto era posible todos los adelantos de la ciencia procesal verificados durante los últimos años.
Una friolera: mezclado con los prisioneros iba el segundo jefe del regimiento 5° de caballería y al pasar frente a su cuartel se había hecho reconocer por la guardia y ordenado la operación que hemos descrito. El incidente conmovió en extremo a los santanenses, fue como un sometén de la pública novelería.