en cuclillas

cuclillas, en

  loc.
adv. Modo de sentarse doblando el cuerpo de modo que las nalgas se acerquen al suelo o descansen en los talones.
Ejemplos ?
No nos dijimos una palabra, hasta que a las diez mi mujer me sorprendió en cuclillas delante del ropero, doblando con extremo cuidado, y pliegue por pliegue, un pañuelo blanco.
Allí estaba en cuclillas, con la confianza de un parroquiano antiguo, buscando entablar conversación con los forasteros y esperando que le convidasen a un trago, con las demás atenciones que se usan entre personas finas.
Un anamita solo, sentado en cuclillas, mira, con los ojos a medio cerrar, la pagoda de Angkor, la de la torre como la flor de magnolia, con el dios Buda arriba, el Buda de cuatro cabezas.
Cuánto tiempo permanecí ensimismado, quizá por el efecto aromático de las hierbas que humeaban y se consumían en el pebetero, no lo sé. Al levantar los párpados sorprendí al egipcio sentado también frente a mí, en cuclillas.
Lleguéme al mayor de mis amos, y, a mi parecer, con mucha crianza se le puse en las manos, y quedéme sentado en cuclillas a la puerta del aula, mirando de hito en hito al maestro que en la cátedra leía.
Echábase la gorrilla de seth sobre una oreja y chupaba su pipa con la gravedad de un moro, en cuclillas, trazando con la mano, como un manojo de sarmientos, complicados arabescos en la arena.
Sentada sobre los talones, y no en cuclillas como todas las momias peruanas, estaba sujeta a un trozo de roca por una faja que, en estrecho lazo, le rodeaba el cuello en mil vueltas; y sus manos, ahuecadas y juntas, ligadas también por un cabo de la misma faja.
Estaba en cuclillas, detrás de la puerta, la recien casada, oyendo al muchacho, con la oreja tan larga, y entró con un tropel de los diablos; él, por lo que podia suceder, venia hecho un relox; la mugercilla estaba de veinte y cinco alfileres, y le dixo para qué se metia de gorra.
-exclamó Caín en un tono religioso impropio de su volterianismo. Y al incorporarse para admirar, quedó en cuclillas como un idólatra ante un fetiche.
Aprendió, no a cocinar, porque ya lo sabía, sino a fregar ollas con la misma arena del patio, en cuclillas y al viento helado, que le amorataba las manos.
Y acompañó a su visitante a la trastienda. El joven dejó sus babuchas a la entrada, y avanzando descalzo por el suelo esterillado, se sentó en cuclillas en un cojín.
Los tiradores se arrojaron al suelo a espaldas de la hondonada cubierta de malezas, mordiendo el cartucho; el resto de la extraña tropa distribuyose en el interior de las ruinas que ofrecían buen número de troneras por donde asestar las armas de fuego; y las mujeres, en vez de hacer compañía a las transidas cabalgaduras, pusiéronse a desatar los sacos de munición o pañuelos llenos de cartuchos deshechos, que los dragones llevaban atados a la cintura en defecto de cananas. Empezaban afanosamente a rehacerlos, en cuclillas, apoyadas en las piernas de los hombres, cuando caía ya la noche.