Ejemplos ?
Hablo en broma; pero lo cierto es que es extraño, y que estoy convencido de que, si hubiera continuado aquí, el destrozo hubiera sido enorme...
- Muchas gracias -asintió el otro-. Pero si cuando esté abajo no me dan nada, te zurraré de lo lindo; y no creas que hablo en broma.
Y miren, hay signos, el otro día alguien hablaba y hoy el ministro Berlusconi me decía medio en broma y medio en serio que uno de los índices de bienestar -no se ría Secretario- es lo que gastan los italianos en cosméticos, los hombres también, y yo le contesté que la Argentina no tenía el cálculo en cosméticos, si fuera por mí seríamos superavitarios en el área de cosméticos, pero lo cierto es que por ejemplo la Argentina es el país de toda América, incluido Estados Unidos y Canadá, que tiene más celulares por habitante, somos 40 millones de argentinos y hay 50 millones de celulares.
La señora del pastor dijo, mientras su marido se sumergía en la lectura de la "Vida de San Pablo", que ella sabía echar las cartas y que en broma las echaría para comprobar si las maletas de miss Herder aparecerían o no, y así lo hizo.
Decía la madre de Hipólito, mujer gorda, de rostro blanquísimo, y siempre embarazada, tomando de un brazo al carnicero: —Le aconsejo, don Segundo, que no les fíe ni en broma.
Su esposa dio un respingo en señal de protesta, pero al punto se calmó: para la señora era un martirio la sola idea de un derroche, y no comprendía que ni en broma se dijeran semejantes atrocidades.
El médico del establecimiento, muy amigo de divertirse y de tratar en broma la medicina, particularmente la hidroterapia, apenas había querido tomarle el pulso ni mirarle a don Mamerto.
Manole rabiaba, A su mujer besaba, la abrazaba Sobre andamios la subía En el muro la ponía Y como en broma, decía : - Espera aquí, hermosa, no te asustes, Queremos hacer un juego : ¡ vamos a sepultarte !
A pesar de haberle amenazado, medio en broma, medio en serio, Florencio a don Santiago, con llevarle -otra vez que se llegase a mixturar en su propio campo-, toda la majada a su corral, no tardó mucho en venírsele encima, un día de esquila.
Tienes razón, y es lo que tengo ganas de hacer. Sócrates, dime: ¿nos hablas en serio o en broma? Porque si hablas en serio y lo que dices es en serio y es verdad, la vida que llevamos entre nosotros sería completamente equivocada y haríamos en todo lo contrario, parece, de lo que deberíamos.
Ese 2003 fue un año emblemático y cuando recién veíamos que el Sanatorio Anchorena, un lugar también emblemático para la Ciudad de Buenos Aires -les voy a contar algo, el ex presidente en broma dijo: "Mirá si será viejo que ahí nació Tomada", el ministro Tomada nació en el Sanatorio Anchorena-, viejo y abandonado, pudo reconstruirse para ser un sanatorio que hoy se muestra con orgullo.
Entonces vi uno que se encontraba ubicado en un escritorio de color ocre y fascinado comencé a leer su título… Historias de la brujita Brujilda y los bravucones libreros Eran crónicas de brujerías en broma, escritas en acertijos por una brujita escritora.