emparrado


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emparrado

1. s. m. Cubierta formada por el conjunto de los brotes y hojas de una o más parras que están sostenidas en una armazón pasaban las tardes veraniegas al fresco del emparrado.
2. Armazón que sostiene una parra u otra planta trepadora.
3. INDUMENTARIA Y MODA coloquial Peinado de los hombres que consiste en tapar con el pelo de los lados de la cabeza, la calva de la parte superior.

emparrado

 
m. Conjunto de los vástagos de una o más parras que, sostenidos por un armazón, forman cubierto.
Este armazón.
fig. y fam.Peinado de los hombres, hecho para encubrir, con el pelo de los lados de la cabeza, la calvicie de la parte superior.
Sinónimos

emparrado

sustantivo masculino
Traducciones

emparrado

tonnelle

emparrado

vine

emparrado

pergolato

emparrado

SMtrained vine
Ejemplos ?
Plinio fue un firme defensor del emparrado de vides en pérgolas y advirtió que todos los mejores vinos de Campania empleaban esta técnica.
Era una tarde del mes de junio; Pedro había salido después de comer, en busca del fugitivo, Romualda y la niña se hallaban sentadas bajo el emparrado haciendo cada una su labor.
A través del emparrado se filtraban unos rayos de sol, las hojas de viña dibujaban sus sombras sobre la arena, el jazmín perfumaba el aire, el cielo estaba azul, zumbaban las cantáridas alrededor de los lirios en flor, y Carlos se ahogaba como un adolescente bajo los vagos efluvios amorosos que llenaban su corazón apenado.
En un extremo de la terraza está la puerta-ventana del señor Auffray. En el otro se alzan un emparrado y una higuera, bajo los cuales hay una mesa redonda, un banco y unas sillas pintadas de verde.
-Bueno -dijo Lolita al cabo-, ve a buscar mis muñecas, llévatelas bajo el emparrado que yo iré a pedir a mamá las que me tiene guardadas por ser las mejores.
-Jesús, María y José -exclamó con cómica gravedad el Cachetina, al par que ataba el ronzal del mulo a una de las grandes estacas que sostenían el emparrado.
¡Pascual se morirá de hambre! Ellos huían hacia el emparrado, con las orejas ardientes de los pescozones, mientras el viejo se arrastraba hasta el chiquero.
¡Como si él, acostumbrado a trabajar sus terrones y a dirigirlo todo, pudiera resignarse a permanecer inactivo, a convertirse en espectador, a no ver cómo en las mañanas frías de invierno desflora la reja del arado la tierra húmeda y palpitante, para que la mano del sembrador arroje en su seno la simiente fecundadora; a no contemplar bajo los rayos abrasadores del sol de agosto, cómo el trigo desgrana la requemada espiga y la horquilla la recoje y la pala la aventa para que el trigo caiga convertido en granizo de oro sobre el ancho montón que cubre la era y se eleva en forma de pirámide; quedarse en casa bajo la sombra perezosa del emparrado...
Ambos nietos se inquietaron, porque en esta época el abuelo se ponía intratable. Desde el atardecer lo vieron rondando por el corralón, hablando solo, dando de varillazos al emparrado.
La madreselva, de fuerte y voluptuosa fragancia, enredaba vigorosa sus ramos sensuales a los pilares que sostenían el emparrado, convirtiéndolos en árboles vivaces.
Adelantó algunos pasos bajo el emparrado, e imitando suavemente los píos del reclamo de las aves pequeñas, movió la copa sobre su cabeza en todas direcciones, como trazando un círculo mágico acompañado de signos de conjuro.
por un cerro yesar, su es cálido, y de las enfermedades mas comunes, fiebres intermitentes: tiene 90 de muy buena construccion y aseo, caa una con su emparrado, que dan un aspecto delicioso á la pobl.