empapado


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Sinónimos

empapado

, empapada
adjetivo
mojado, como una sopa (col.).
Traducciones

empapado

promočený, rozmoklý

empapado

gennemblødt, gennemvåd

empapado

durchnässt

empapado

läpimärkä, märkä

empapado

mokar, promočen

empapado

ずぶぬれの

empapado

함빡 젖은, 흠뻑 젖은

empapado

doorweekt

empapado

blöt, dyblöt

empapado

เปียกโชก, เปียกชุ่ม

empapado

ıslak

empapado

sũng nước, ướt đẫm
Ejemplos ?
Besó con el mayor ardor el billete, que por esta vez no estaba empapado en lágrimas, pero cuyas letras temblorosas y mal trazadas probaban la agitación con que se había escrito.
Erais un pueblo conquistador y estaba aún fresca la sangre en que habíais empapado el territorio de Tlaxcala cuando nosotros lo pisamos.
-¿Y nunca te dijo naíta? -le preguntó el Tembloroso al Castizo, cuyo acento parecía brotarle del corazón empapado en lágrimas. -¡Decirme!, ¿qué diba a decirme a mí la probetica mía?
El comerciante se prosternó en dirección a La Meca, y comenzó devotamente su oración: "En nombre del Clemente, del Misericordioso..." Rahutia, la bailarina, había corrido a través de las decepciones con el mismo gesto doloroso de un guerrero que tiene las sienes atravesadas por una saeta. Su corazón estaba empapado de odio a los hombres.
A la clara luz de la luna pudo verse todo empapado en sangre; el dolor agudizábase por momentos; una gran laxitud habíase apoderado de él; parecíale verlo todo como al través de un tul vaporoso; sus ideas y recuerdos surgían en su imaginación como loca y vertiginosamente barajados por las manos habilísimas de un prestidigitador; Rosalía, el Chirimollo, las arracadas, el mantón, la hipoteca, sus viejos, el Petaquero, el teniente Mendiola, todos los seres amados y no amados parecían bailotear en su cerebro una danza fantástica y grotesca.
Pero aquel joven había sido sabiamente corrompido, desde muy pronto, por las costumbres de una corte disoluta; un pensamiento digno del duque de Urbino le otorgó el valor que aguijoneaba su viva curiosidad; pareció como si el diablo le hubiera susurrado estas palabras que resonaron en su corazón: «¡impregna un ojo!» Tomó un paño y, después de haberlo empapado con parsimonia en el precioso licor, lo pasó lentamente sobre el párpado derecho del cadáver.
Al fin, merced a extraño impulso pude salir; lancé un grito y desperté temblando, con el cabello parado y empapado en frío sudor.
Aquella senda es un camino poco frecuentado y solitario que, desviándose de la negra carretera, conduce a una pequeña población distante legua y media del poderoso establecimiento carbonífero, cuyas construcciones aparecen de cuando en cuando por entre los claros del boscaje allá en la lejanía borrosa del horizonte. A pesar del frío y de la lluvia, el rostro de la viejecilla está empapado en sudor y su respiración es entrecortada y jadeante.
El invierno había sido llovedor, y el sol todavía no tenía bastante fuerza para haber secado los cañadones; así mismo, empezaba a bajar el agua, dejando marcado lo que había sido su orilla, con una orla de resaca, y asomaban, en el suelo empapado, las puntitas verdes del pasto nuevo que tan bien hace purgar las ovejas y apesta los corderos.
Al pasear mi vista por aquella gran extensión a lo largo del río me pareció que estaba todo muy esponjoso y empapado, y no acertaba a comprender cómo si el mundo es realmente redondo (según mi libro de geografía) una parte de él puede ser tan sumamente plana.
Y el artista lo vio como era, los sintió Dios y Mártir a un tiempo, lo amó con entrañas cargadas de fuego, y en la santa visión empapado, con divinos arrobos angélicos, con magnéticos éxtasis líricos, con sabrosos deliquios ascéticos, con el ascua del fuego dramático, con la fiebre de artísticos vértigos, la memoria tornando a los hombres ingratos y ciegos débiles o locos, ruines o perversos, invocó a la Divina Belleza donde beben bellezas los genios, los justos, los santos, los limpios, los buenos...
Al fin, se lanzó, desenrolló el velo fino que cubría su cabeza y corrió, abriéndose paso entre la muchedumbre y rechazando con la mano a los verdugos, a secar aquel rostro empapado, a limpiar aquellas facciones ultrajadas y embebidas de impurezas.