elusión

(redireccionado de elusiones)

elusión

s. f. Acción y resultado de eludir le acusó de irresponsable por la elusión de sus responsabilidades.

elusión

 
f. Acción y efecto de eludir.
Traducciones

elusión

elusion

elusión

évasion
Ejemplos ?
En el 2001 publicó el poemario Elusiones (Editorial UPR), que fue reseñado como uno de los 10 mejores libros del año por la prensa puertorriqueña.
Su obra ha sido incluida en múltiples antologías, como Literatura puertorriqueña del siglo XX (Puerto Rico, 2004), Perversiones desde el paraíso (España, 2005), Los rostros de la hidra (Puerto Rico, 2008), Poesía de Puerto Rico: cinco décadas (Venezuela, 2009), Nuestra América (Portugal, 2010), y En el ojo del huracán (Editorial Norma, 2011). Es además abogada, compositora y libretista. Elusiones (2001).
López Baralt, Luce. “La poesía ante el espejo invertidor: las Elusiones y alusiones de Janette Becerra”, Revista La Torre, Año VIII, núm.
Es más, mediante lo que Dámaso Alonso, uno de sus principales estudiosos, llamó elusiones y alusiones, convirtió cada uno de sus poemas últimos menores y mayores en un oscuro ejercicio para mentes despiertas y eruditas, como una especie de adivinanza o emblema intelectual que causa placer en su desciframiento.
Sublimación de lo humilde y denuesto de lo noble. Abundancia de perífrasis en forma de alusiones y elusiones de términos léxicos o referentes mitológicos y culturales.
Así mismo para efectos legislativos, el SAT deberá colaborar con las autoridades que se lo soliciten para facilitar el acceso a la información necesaria para evitar la evasión y elusiones fiscales.
La posteridad, ya en su misma época, se ensañó contra la oscuridad de su estilo oratorio, sobre todo los ilustrados y neoclásicos del siglo XVIII, quienes rechazaron su oratoria alambicada, llena de alusiones, elusiones, hipérbatos y antítesis, porque se constituyó en modelo de toda la oratoria sagrada posterior y privó a la predicación de parte de su eficacia al distanciar su mensaje de la gente más inculta y humilde, que no comprendía lo encerrado y cubierto por tan difíciles excesos formales.
Pero, en la estela del engolado modelo de predicación que representaba fray Hortensio Félix Paravicino, muchos otros transformaron la palabra del púlpito en algo tan elaborado, retorizado e hiperculto que era prácticamente incomprensible para las finalidades morales de la misma; no servía a las intenciones prácticas de edificar almas y reformar costumbres, porque los contenidos se diluían en rebuscadas palabras, alusiones, elusiones, hipérbatos y juegos de palabras incomprensibles, así como en vanos y cortesanos énfasis; mucha culpa en esto la tuvo la obra del jesuita Baltasar Gracián Agudeza y arte de ingenio, que alcanzó un éxito considerable entre los predicadores.
Se ensaya ahí ya el complejo y difícil estilo culterano, lleno de simetrías, transposiciones, metáforas de metáforas o metáforas puras, hipérbaton, perífrasis, giros latinos, cultismos, alusiones y elusiones de términos, procurando sugerir más que nombrar y dilatando la forma de manera que el significado se desvanezca a medida que va siendo descifrado.