elíseo

elíseo, a

(Del gr. elysion.)
1. adj. MITOLOGÍA De los Campos Elíseos, morada de las almas, de los héroes y de los hombres virtuosos.
2. s. m. Lugar delicioso y paradisíaco. elisio

elíseo, -a

 
adj. Relativo al Elíseo.
m. p. ext., lugar delicioso.

Elíseo

 
m. mit. Lugar adonde van los justos después de su muerte.
Traducciones

elíseo

Elysium

Elíseo

1 SM (Biblia) → Elisha

Elíseo

2 SM (clásico) → Elysium
Los Campos Elíseosthe Champs Elysées
Ejemplos ?
El gran Elíseo Reclús, en su libro El hombre y la tierra, que escribió poco antes de morir con dulce serenidad de santo laico, se detiene a examinar el simbolismo que encierra la leyenda bíblica de Caín y Abel.
Los primeros pobladores de Chacras y fundadores fueron: María Calero, Juan Valarezo, Gregorio Suriaga, Mercedes Mendoza, Ramón Castillo Calero, Juan José Valarezo, Honorio, Rosendo, Luis y Rosa Valarezo, Micaela Jaramillo, Elíseo Ramón, Isaías, Francisco, Jesús, Rosa y Segundo Castillo, Guillermo Benalcázar, etc.
Así como el 15 de septiembre, en la fiesta en que se puso la primera piedra del nuevo mercado de París, Bonaparte había fascinado a las dames de Halles, a las pescaderas, como un segundo Masniello (claro está que una de estas pescaderas valía en cuanto a fuerza efectiva, por 17 burgraves), del mismo modo que, después de presentada la ley sobre cuestores, entusiasmaba a los tenientes obsequiados en el Elíseo, ahora, el 25 de noviembre, arrebató a la burguesía industrial, congregada en el circo para recibir de sus manos las medallas de los premios por la Exposición Industrial de Londres.
¿Qué mejor prueba de esto que el hecho de que la situación del comercio comenzase a mejorar precisamente hacia mediados de octubre, en el momento en que la situación política empeoraba, en que el horizonte político se oscurecía, esperándose a cada instante que cayese un rayo del Elíseo?
Su sucia y repugnante madre, la impúdica María, ¿os inspira algunas virtudes? ¿Y encontráis en los santos con que han adornado su Elíseo algún modelo de grandeza, o de heroísmo, o de virtudes?
Hernández, Ramón Calderón, Francisco S. (íigena, Juan J. Franco, Elíseo Correa, Francisco Ferreira, F. B. Maglione, Laurentino Z.
onografía del Cantón Paccha DATOS HISTÓRICOS DE LA PARROQUIA DE PACCHA.- En Auto y Decreto de la Ciudad de San Francisco de Quito, expedido el 13 de Julio de 1709, documento legalmente rubricado que había sido encontrado por el señor Elíseo Peña, en la cabecera Parroquial y publicado, posteriormente, por el señor Alcides Espinosa Ordóñez en 1946 en el periódico EL CAMPAMENTO que se editaba en Zaruma, en su parte más esencial dice lo siguiente: "En la Ciudad de San Francisco de Quito, en trece días del mes de Julio de Mil Setecientos y Nueve Años, el señor D.
Tú conduces las almas piadosas a los lugares felices del Elíseo, y diriges las turbas de las ligeras sombras con tu áureo caduceo, grato por igual a los dioses del Olimpo y del Averno.
y unos hombres que iban a enterrar a un muerto, viendo a los guerrilleros echaron el cadáver en el sepulcro de Eiliseo, y al punto que tocó los huesos de Elíseo, el muerto resucitó y se puso en pie.
En fin, cuando en los siglos posteriores, Naaman el idóla­tra preguntó a Elíseo si le estaba permitido seguir a su rey al templo de Remnon, y adorarle allí con él, aquel mismo Elíseo que había hecho devorar a unos niños por osos, ¿acaso no le contes­tó: Ve en paz?
He aquí en los tiempos últimos, en nuestra edad, otro Eliseo, cuyos huesos muertos dan vida a los miembros exánimes, sin más diferencia sino que aquéllos, huyendo temerosos, echaron el cadáver en el sepulcro de Elíseo, y éstos, trayendo el cadáver, lo pusieron en el sepulcro de Santo, llenos de confianza 2.(nota 2: Refiérese en el Libro de los Reyes, 13, 20-121, que murió Eliseo y sepultáronle.
Llegaste al séptimo día que te negaba ver la mañana siguiente, pues la Parca había hilado el estambre, de su rueca; mas no por ello se helaron las palabras en tu yerto paladar, y tu lengua moribunda exclamó: «Corina, pásalo bien.» A la falda del Elíseo álzase una selva de espesas encinas; la tierra húmeda se ve tapizada siempre de verde musgo, y si merecen crédito los cuentos de la fábula, dicen que en aquel lugar de las aves inocentes no son admitidas las carnívoras y rapaces.