Ejemplos ?
Dirigió la revista semanal 'El Ángel del Hogar' entre 1864 y 1869; publicación sobre literatura, teatro, moda y labores. Colaboró en múltiples revistas tales como 'La Educación Pintoresca', 'El Fénix', 'La Educanda', 'El Periódico Ilustrado', ..
- Promover la presencia de la facultad en la comunidad, investigadora y educanda en la prestación de servicios técnicos en informática, electrónica y comunicación.
Empezó su carrera periodística colaborando en La Educación Pintoresca y en La Floresta (1857) de Barcelona y a partir de ahí en numerosas revistas y periódicos durante más de treinta y cinco años: en La Correspondencia de España (1860), para cuyo folletín por entregas tradujo innumerables novelas del francés, del italiano y del inglés, fuera de llevar la crítica literaria desde 1864 y escribir también las crónicas de modas; El Museo de las Familias (1861), en La Aurora de la Vida (1861), en La América (1861 y 1867), en La Educanda (1862-1865), en El Museo Literario (Valencia, 1863-1866), en La Violeta (1864).
En 1248, a los siete años, visitó con su madre a su hermana Gertrudis de Hackeborn (no confundir con Gertrudis de Helfta, también llamada Gertrudis la Grande), monja en el monasterio cisterciense de la localidad de Rodersdorf. Atraída por el ambiente monástico, se quedó en el monasterio, ingresando como educanda.
Pascual encuentra a Nicolás, arriero que transportaba a una educanda y el fraile que la acompañaba al convento; éstos han sido secuestrados por los franceses, pero la carta que llevaban para penetrar en clausura servirá a Julián y Pascual para disfrazarse y hacerse pasar por ellos.
Tras la partida del tutor, llegan al convento la nueva educanda y el fraile que la acompaña – que no son sino Julián y Pascual disfrazados-, quienes revelan su verdadera identidad a Matilde.
Yo insistí en hacerla hablar: —¿Hace mucho que eres novicia? Ella, sonriente, volvió a indicar el silencio: Después murmuró: —No soy novicia: Soy educanda.
Y corrió, como una gata alegre adonde se hallaba la buena abuela, rezando a la callada sus rosarios y responsorios. Con risa descocada de educanda maliciosa, con aire de locuela: -¡Eh, abuelita!
Tenía dieciocho años de edad, no sé si cumplidos, cuando una mañana me anunció mamá que al día siguiente se casaba una prima nuestra, a quien había traído su tutor de un convento de Compostela, donde era educanda, y que estábamos convidados a la ceremonia en la iglesia y a la comidas de bodas, en casa del novio, cierto notario ya maduro.
Francisca, al quedar huérfana muy joven, entró como educanda en el convento de Martos al amparo de su tía, y en su adolescencia y sintiendo el deseo de quedarse en el convento como monja, pidió ser admitida en la comunidad.
El colegio de Tonnington o la educanda, traducción del drama Le couvent de Tonnington de Victor Ducange y Anicet Bourgeois, Madrid, Imprenta de F.
Sobre esto tampoco han quedado noticias, desconociendo cómo llegó y si fue acogida exclusivamente como educanda, para ser formada en la escuela de niñas a cargo de Matilde de Hackeborn; o como oblata, ofrecida a Dios para convertirse en monja.