Ejemplos ?
Originalmente, el valor de este coeficiente se calculaba dividiendo la edad mental de la persona por su edad cronológica, y multiplicando este valor por 100.
Por ejemplo, un sujeto de 15 años con una edad mental de 13 años tendría un coeficiente intelectual de (13/15) x 100 = 86. Una puntuación de 100 significa así que el individuo posee una edad mental ajustada a su edad cronológica, mientras que puntuaciones inferiores o superiores a esa cifra indican que el sujeto se sitúa por debajo o por encima respectivamente a la media de la población general.
Fecha de Nacimiento: en 1913 Edad: 15 Edad mental: 12 Estatura: 175 cm Peso: alrededor de 60 kg Lugar de Origen:San Francisco, EE.
Sharon, una muchacha cuya edad mental es de 4 años, interna en una institución de rehabilitación de Topeka, Kansas, rememora las circunstancias en que se quedó sola, tras el asedio de los muertos a una iglesia Maria Zhuganova, en Khuzhir, Sagrado Imperio Ruso, habla de la rebelión de su unidad militar y del castigo que les impusieron.
1 Se trata de un trastorno específico del lenguaje caracterizado por la capacidad de uso expresivo del lenguaje hablado que es muy por debajo del nivel adecuado para la edad mental, pero si con una comprensión del lenguaje que está dentro de los límites normales.
Juntos, trabajaron en la elaboración de test para medir la edad mental, hasta que en 1905 publican su primera escala Binet-Simon, que revisarían en 1908, desechando, modificando y añadiendo nuevos test y adaptando las exigencias de éstos y la escala para poder aplicarla a niños de 3 a 13.
Fancher, 1985 Tras contrastar los resultados de las pruebas, la puntuación llevada a la escala Binet-Simon revelaría la edad mental del niño, un concepto utilizado para determinar de forma práctica el lugar que debía ocupar en el sistema educativo.
Si además de las de su edad puede avanzar sobre las más complejas, el niño demostrará una edad mental superior a la que le corresponde, y, por tanto, presentará un desarrollo intelectual precoz.
Si, por contra, no consigue alcanzar las pruebas correspondientes a la media de su edad, indicará que el niño posee una edad mental inferior a la correspondiente, es decir, no ha alcanzado el nivel de desarrollo intelectual acorde con su desarrollo físico, y, por tanto, presentará algún tipo de retraso (mensurable en función de las pruebas no superadas) que deberá ser complementado con una educación especial que refuerce sus carencias.
También remarcó que el desarrollo intelectual progresivo se veía en cierta medida influenciado por el ambiente (como pudo observar en la similitud de resultados entre niños de ambientes semejantes; los niños de familias acomodadas solían presentar una edad mental superior a la de los niños de los suburbios), no era solo una cuestión genética, y que, en consecuencia, los retrasos en el mismo podían ser reforzados y reparados.
El resultado sale sólo: 15/15 100. Es decir que esa persona tiene equilibrio entre su edad biológica y su edad mental. Suelen ausentarse de problemas psicológicos y además no tienen problemas de sueño: duermen 9 horas diarias.
En dicho método, se dividía la "edad mental" por la "edad cronológica" y se multiplicaba el resultado por 100, dando como resultado el mencionado cociente.