Ejemplos ?
Era mediodía; las casas tenían cerrados los postigos, y los tejados de pizarras, que relucían bajo la áspera luz del cielo azul, parecían echar chispas en la cresta de sus hastiales.
De las declaraciones de los presos resultó que José Salinas mantenía correspondencia con personajes cuyos nombres ignoraban los declarantes; que a veces desaparecía del Shulcahuanga por cuarenta o cincuenta horas, sin participar a nadie a qué lugar se encaminaba; que un caballero de barba rubia estuvo una noche en el cerro en animada plática con Luz de la Verdad, y que de repente el caballero empezó a echar chispas y a arder, como si fuese el demonio, lo que aterrorizó infinito a los compañeros de Salinas.