dormirse

dormirse

(doɾ'miɾse)
verbo pronominal
1. despertarse pasar a estar en reposo absoluto, suspendiendo la actividad consciente Se durmió por el cansancio.
2. descuidarse y llegar tarde para lograr algo Si te duermes, te sacarán el puesto.
3. perder la sensibilidad una parte del cuerpo Se me ha dormido el brazo.
Traducciones

dormirse

to fall asleep, fall asleep, doze off

dormirse

zdřímnout (si)

dormirse

døse hen

dormirse

torkahtaa

dormirse

zadrijemati

dormirse

まどろむ

dormirse

깜박 잠들다

dormirse

indutten

dormirse

duppe av

dormirse

przysnąć

dormirse

slumra till

dormirse

งีบหลับไป

dormirse

uyuyakalmak

dormirse

ngủ lơ mơ

dormirse

打盹儿
Ejemplos ?
Son los rusos el látigo de la reforma: mas no, ¡no son aún estos hombres impacientes y generosos, manchados de ira, los que han de poner cimiento al mundo nuevo: ellos son la espuela, y vienen a punto, como la voz de la conciencia, que pudiera dormirse: pero el acero del acicate no sirve bien para martillo fundador.
Y ya sobre la tersa frente posan, ya beben el aliento a las bermejas bocas, como lo chupan las abejas a la fresca azucena y al clavel. Como para dormirse, bajo el ala esconde su cabeza la avecilla, tal la niñez en su oración sencilla adormece su mente virginal.
Desde aquí, donde Su Santidad Juan Pablo II dijo a los jóvenes chilenos que los valores del espíritu como la hija de jairo- no estaban muertos sino dormidos, proclamamos ante la faz del universo que el tradicional espíritu cívico y democrático del pueblo chileno, que nos ganó prestigio entre las naciones y fue justo motivo de orgullo patrio, no murió nunca; pudo dormirse, pero luego de años de sufrimiento, de amarguras, luchas y tropiezos, ha despertado con el ánimo alerta para no dormirse más.
El niño bebió y se marchó contento. Se acostó y tardó en dormirse, pero no ocurrió nada de lo que él esperaba. -La otra vez que bebí -pensaba Luciano-, vi cosas raras y bonitas, ¿cómo ahora no me sucede lo mismo?
¡Oh, si el público tuviera el gusto bastante delicado para poder sufrir, sin dormirse, cinco actos puramente bucólicos, sin más atractivo que las sentidas quejas de Salicios y Nemorosos y los diálogos tiernos y nunca bastante conceptuosos ni demasiadamente largos de Galateas y Polifemos!
Y se acostó. No leyó aquella noche para dormirse. Apagó la luz y se quedó pensando: «Allá va don Quijote; esta es la segunda salida...», y se despreciaba y se burlaba de sí propio de todo corazón.
Por eso, todo esto no ha sido tampoco fácil, porque pareciera que contado así como lo cuento yo, es un cuentito que la abuela le cuenta a los nietos antes de dormirse.
En otra ocasión, padeciendo de una dolorosa irritación de la vista, tuvo antes de dormirse una alucinación hipnagógica, consistente en la visión de una serie de signos microscópicos que le era preciso ir descifrando uno tras otro con gran esfuerzo.
Poco a poco, pero sin trabajo, fue consiguiendo que el filósofo se dignara soltar delante de él alguna sentencia, no a la mesa al almorzar o al cenar, sino en la alcoba antes de dormirse.
Algunos centinelas se paseaban por delante de ellas para no dormirse y dirigían miradas de codicia a la ciudad próxima en la que esperaban entrar en breve vencedores.
Al acabar de molerse, arreciaban los golpes de los mazos, que entonces caían en la plancha de hierro. Despertaba el indio, volvía a echar más metal de una batea y tornaba a dormirse.
Pero al fin vino el sueño, y Suárez se despidió del autor derrotado, seguro de que lo primero que haría Pablo al verse en la cama... sería dormirse.