dormido


También se encuentra en: Sinónimos.

dormido, -da

(doɾ'miðo, -ða)
abreviación
persona o animal despierto que ha logrado el sueño El niño está dormido.
Sinónimos

dormido

, dormida
adjetivo
zombi* (col.).
Traducciones

dormido

asleep

dormido

spící

dormido

sover

dormido

schlafend

dormido

unessa

dormido

endormi

dormido

zaspao

dormido

眠って

dormido

잠들어

dormido

slapend

dormido

sovende

dormido

adormecido

dormido

sovande

dormido

นอนหลับ

dormido

uykuda

dormido

buồn ngủ

dormido

睡着的

dormido

ADJ
1. [persona]
estar dormido (durmiendo) → to be asleep; (con sueño) → to be sleepy
¿es que estás dormido o qué?are you asleep or what?
hablar dormidoto talk in one's sleep
andaba medio dormido por la callehe walked down the street half asleep
quedarse dormidoto fall asleep
me quedé dormida en el autocarI fell asleep on the coach
se está quedando dormidohe's dropping off, he's falling asleep
me quedé dormido y perdí la claseI overslept and missed the class
2. [pierna, brazo] tengo la mano dormidamy hand has gone to sleep
todavía tengo la cara dormida por la anestesiamy face is still numb from the anaesthetic

dormido-a

a. asleep;
profundamente ___sound ___.

dormido -da

adj asleep; (entumecido) numb, asleep (fam); Tengo dormido el brazo..My arm is numb (asleep); permanecer — to stay asleep; quedarse — to fall asleep, to go to sleep
Ejemplos ?
Sus batallones sucesivos, dispersándose en enjambres y reformándose en líneas, habían desfilado junto al niño dormido, por poco lo habían pisoteado en su sueño.
Al día siguiente, sin embargo, recorrió la picada central por espacio de una legua, y aunque su fusil volvió profundamente dormido, Benincasa no deploró el paseo.
Su madre, opulentísima señora, andaba loca con el afán de darle salud, y el médico, fijándose en la índole del padecimiento del niño, decía que, principalmente, dimanaba de una especie de atonía o insensibilidad, efecto de que su sistema nervioso se encontraba como amodorrado o dormido, y no comunicaba al organismo las reacciones vitales y al espíritu la fuerza necesaria.
Curro el Cachete habíase quedado dormido por fin, aún llena de sollozos la garganta, de lágrimas los ojos y pensando en Rosario, en aquella que tanto le quería, y en la Gorgoritos, en aquella a la que tanto quiso.
Y dormido seguía, agitado aún en sueños por el tremendo martillar de sus pesadumbres y su abandono, cuando abrióse silenciosamente la puerta de la sala, por cuyo balcón penetraba la luz de plata de la luna invadiéndolo todo con sus celestes claridades, y entró en ella Rosario.
Había dormido durante casi todo el combate, apretando contra su pecho el sable de madera, quizá por inconsciente simpatía hacia el conjunto marcial que lo rodeaba, pero tan insensible a la magnificencia de la lucha como los caídos que allí habían muerto para hacerla gloriosa.
Y quienes en verdad dialogaban ahora eran Subercasaux y su chica, pues el varoncito —el menor— se había dormido en las rodillas del padre.
Aristodemos añadió que Phaidros, Eryximacos y algunos otros se marcharon a sus casas y que él se quedó dormido; y después de un largo sueño, porque en aquella estación las noches son muy largas, se despertó con la aurora al oír cantar a unos gallos.
Al rayar el día, un hondo escalofrío despertó al dueño de casa. Hasta ese momento había dormido con pesadez de plomo. Contra lo habitual, desde que tenía el dedo herido, apenas le dolía el pie, no obstante las fatigas del día anterior.
Arrodillado junto al lecho, besaba la fría mano de su padre muerto, y derramaba amargas lágrimas, hasta que al fin se le cerraron los ojos y se quedó dormido, con la cabeza apoyada en el duro barrote de la cama.
Se sentó, pues, juntó las manos para rezar su oración vespertina y antes de que pudiera darse cuenta, se quedó profundamente dormido y transportado al mundo de los sueños, mientras en el exterior fulguraban los relámpagos y retumbaban los truenos.
Cuando Juan se hubo dormido, el compañero siguió a la princesa a la montaña, vapuleándola más fuertemente aún que la víspera, pues se había llevado dos varas; nadie lo vio, y él, en cambio, pudo oírlo todo.