dominico

dominico, a

1. adj. RELIGIÓN De la orden religiosa de Santo Domingo.
2. s. RELIGIÓN Persona que es miembro de la orden religiosa de Santo Domingo.

dominico, -ca

 
adj.-s. catol. Díc. del religioso de la Orden de santo Domingo.
adj. Relativo a esta orden.
m. Religioso de la Orden de Predicadores, fundada en 1215 por santo Domingo de Guzmán, con el principal fin de convertir a los herejes, esp. a los albigenses.
Traducciones

dominico

domenicano

dominico

Dominicaanse

dominico

Dominicana

dominico

Δομινικανή

dominico

Dominikánská

dominico

Dominikanske

dominico

Dominikanska

dominico

โดมินิกัน

dominico

SM domínico SM = dominicano
Ejemplos ?
BUGARIÑOS (el Maestro Fray José), natural de este Reino, religioso dominico, colegial que fué en el de San Gregorio de Valladolid; fué muy erudíto.
Lo mismo sucedería con los masones peruanos; así que donde se tenga un gran maestre de Biblia y Gran Arquitecto se puede obtener un jesuita o un dominico.
Pero cuando el dominico dijo que fué en el huerto de Geíhsemaní donde los sayones judíos se apoderaron de la per- sona del Maestro, los ojos todos se volvieron á mirar al ensi- mismado huachano, como reconviniéndolo por su cobardía y vileza en haber consentido que, en su casa, en terreno de su propiedad, se cometiese tamaña felonía con un huésped.
Bástele al lector saber que como el viejo Porres no le dejó á su retoño otra herencia que los siete días de la semana y una uña en cada dedo para rascarse las pulgas, tuvo éste que optar por meterse lego dominico y hacer milagros.
Y el albañil se mantuvo en el aire, patidifuso y pluscuamperfecto como el alma de Garibay, esperando el regreso del lego dominico.
-Puede... -contestó con gravedad el dominico, echándose al gollete el último sorbo del canjilón. -Yo me pirro por conocer a Chavarría; pero no lo haré sin consultarlo con mi confesor.
Cura de San Jerónimo, por los ataos de 1642, era un fraile dominico muy mucho celoso del bien de sus feligreses, a los que cuidaba así en la salud del alma como en la del cuerpo.
Decía haber sido presentado por su majestad a la corte de Roma para el obispado de Caracas, vacante a la sazón por muerte no sé si del dominico fray Juan Bohorques o del franciscano fray Gonzalo de Angulo.
Y los días volaban y a nuestro vergonzante dominico le corrían letanías por el cuerpo y sudaba avellanas cavilando en la manera de recibir dignamente la visita.
Hijo de un padre bien reputado en la Corte de Cárlos V, aun mas que por sus buenos servicios, por su amor á las ciencias, halló en él toda la disposición que deseaba, para que, á pesar de otras miras de interés de su familia, le dedicase al estudio, cuya carrera se conformaba mejor que ninguna otra con su inclinación al claustro, por el que desde muy niño se había decidido, y al que se retiró de edad de diez y ocho años, tomando el hábito de Religioso Dominico en el convento de S.
No me ha sido posible descubrir su origen; pero un tcspaflol muy instruido me ha dicho:— Creo qiie todo ello no es •sino un cuento del imbécil Garcilazo. Como se ve, el conde de Maistre está muy distante de de- fender á Val verde; no hace más que poner en duda la crimi- nalidad del fraile dominico.
El dominico se quedó alelado y como quien ve visiones; y a permitírselo sus achaques, hábito y canas, se habría, cuando volvió en sí de la sorpresa, echado a hacer zapatetas y a cantar: ::«Uno, dos, tres y cuatro, ::cinco, seis, siete, ::¡en mi vida he tenido ::gusto como éste!».