Ejemplos ?
¿La energía creadora se viste bien en usted? ¿Aquello por lo cual vivimos, TEOTL, ha desequilibrado con dolencias el funcionamiento armónico de su cuerpo?
Bálsamo piadoso para toda herida, de los soñadores dulce prometida que nos indemnizas del mal de vivir. Tú sabes secretos de fakires magos, para las dolencias, para los estragos, para los embates de toda aflicción.
Sufría desde hacía algún tiempo de dolencias estomacales que se le fueron agudizando con el paso del tiempo al punto que ya no le dejaban salir de su casa y falleció en la madrugada del 1° de Enero de 1952.
Con gran sorpresa de nuestra parte encontramos el hospital atendido por un solo médico, un joven español, sin los aparatos, útiles y medicamentos indispensables para la atención de los heridos y enfermos; a tal punto que carecían de desinfectantes para curar a los heridos, de anestésicos para las intervenciones quirúrgicas y aun de analgésicos para calmar las dolencias de los pacientes.
Así nacieron otros montes como el Ajusco, al sur, donde brotaba mucha agua; o Chapultépetl, el cerro del chapulín, al poniente; o el cerro de la estrella, CITLALTEPETL, al sureste en Iztapalapa; o el pequeño que brotaba del lago de Tezcoco, cual un peñón que con sus aguas azufrosas podría curar algunas dolencias de los humanos.
Esto es mucho ruido y pocas nueces, según dicen doctores de una sapiencia suma. Mis dolencias se van en ilusión y espuma. Me recetan que no haga nada ni piense nada, que me retire al campo a ver la madrugada con las alondras y con Garcilaso, y con el sport.
Entonces, a causa de la multitud, dijo a sus discípulos que le prepararan una pequeña barca, para que no le aplastaran. 3.10. Pues curó a muchos, de suerte que cuantos padecían dolencias se le echaban encima para tocarle. 3.11.
La Compañía prefería esta edad y buscaba la forma de conseguirla, porque lógicamente es la que rinde satisfactoriamente en el trabajo de las minas; la que no puede acusar síntomas de dolencias contagiosas, y la que, no está expuesta a los peligros que puede tener un individuo de cincuenta o sesenta años.
Porque ignoramos por qué juicio de Dios el que es bueno es pobre, y el que es malo es rico; que éste viva alegre, de quien pensarnos que por su mala vida debiera estar consumido de tristeza, y que ande melancólico el otro, cuya loable vida nos persuade que debiera vivir alegre; que el inocente salga de los tribunales, no sólo sin que se le dé la justicia que merece su causa, sino condenado, ya sea oprimido por la iniquidad del juez, ya convencido con testigos falsos, y que, por el contrario, su rival, perverso en realidad, salga, no sólo sin castigo, sino que, libre y triunfando, se burle y mofe de él; que el malo disfrute de una salud robusta y al bueno le consuman los achaques y dolencias...
Le anunciaremos que nacerá pequeño, como una raíz de una tierra seca que no tiene forma ni hermosura le vimos y no tenía figura ni gracia, sino que su figura era la más abatida y fea de todos los hombres; un hombre todo llagado y acostumbrado a tolerar dolencias, porque su rostro estaba desfigurado y él afrentado, sin que ninguno hiciese estimación de él.
3 El es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias; 4 El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias; 5 El que sacia de bien tu boca De modo que te rejuvenezcas como el águila.
16 Y como fué ya tarde, trajeron á él muchos endemoniados: y echó los demonios con la palabra, y sanó á todos los enfermos; 17 Para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta Isaías, que dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias.