Ejemplos ?
Uno de los grandes inconvenientes de estas unidades, que les ha costado el apodo de dodotis, es que originalmente no disponían de aseos en ninguno de los coches.
Era el relato de un cobarde que colaboraba con la propia policía, porque (relataba Otamendi) 'se me baja la venda de los ojos, y entonces la policía me dice que no me la suba, y yo le digo oye, que se me está bajando la venda, que me la suban'. Es un cobarde con el dodotis todo el día puesto".