doctrinarismo

doctrinarismo

s. m. FILOSOFÍA, HISTORIA, POLÍTICA Sistema político-filosófico liberal, nacido en la Restauración francesa, que atribuye a un pacto entre el pueblo y el soberano el principio de la soberanía, la cual radica en la inteligencia humana.

doctrinarismo

 
m. Cualidad de doctrinario.
Sistema politicofilosófico nacido durante la Restauración francesa; hace radicar en la inteligencia humana el principio de la soberanía y aplica fórmulas abstractas y a priori a la gobernación de los pueblos.
Traducciones

doctrinarismo

dottrinarismo
Ejemplos ?
Lo que Bolívar recién en 1825 advertía esperanzado que iba a producirse y que sería nuestro desiderátum, acaso porque también recién entonces su ideal político evolucionaba francamente de regreso del doctrinarismo; eso mismo había impulsado, caracterizado, y dado motivo sustancial a la actividad de nuestro Artigas en su lucha en pro de las autonomías locales.
Decía Lenin: "Discurrir de antemano sobre los medios a que recurrirá es­ta organización (se refiere a la organización obrera revolucionaria) para dar el golpe definitivo al absolutismo; sobre si preferirá, por ejemplo, la insurrección, la huelga política de masas u otra forma de ataque; pensar de antema­no y decidir en el momento actual esta cuestión, sería mero doctrinarismo.
Son escolásticos, nublados por un doctrinarismo cerradoy no ven que el pais marcha por una senda distinta...Quieren, cuando son extremistas, la persecución de la industria y el capital, sin advertir que la destrucción de la riqueza y la paralización del progreso repercutiría inevitablemente en perjuicio de aquellos a quienes pretenden redimir.
Sabe, cuando no está viciada por el doctrinarismo teológico, metafísico, político o jurídico, o aun por un orgullo estrictamente científico, y cuando no es sorda a los instintos y a las aspiraciones espontáneas de la vida, sabe (y ésa es su última palabra), que el respeto al hombre es la ley suprema de la humanidad, y que el grande, el verdadero fin de la historia, el único legítimo, es la humanización y la emancipación, es la libertad, la prosperidad real, la felicidad de cada individuo que vive en sociedad.
De esta manera, la nueva Constitución española de 1845, así como la Constitución de 1876, serían la expresión constitucional del doctrinarismo español.
Entre los ideólogos del moderantismo destacó Donoso Cortés, buen conocedor del doctrinarismo y las distintas ramas del monarquismo francés (orleanistas, legitimistas, ultrarrealistas); y entre los "hombres fuertes" del partido, Narváez, su principal "espadón".
Dentro del nuevo contexto intelectual del romanticismo, los contrarrevolucionarios franceses (Bonald y Maistre) dieron paso a una reflexión moderada que pretendía la adaptación del Antiguo Régimen al Nuevo (La democracia en América de Tocqueville, doctrinarismo de Guizot).
En los debates de la Cámara y en las actas de la comisión constitucional se va apreciando el abandono por parte de Antonio González del liberalismo más radical y la asunción de principios del doctrinarismo moderado como son la soberanía compartida y el bicameralismo.
La Constitución de 1845 estuvo vigente hasta la proclamación de la constitución española de 1869, aunque hubo varios intentos para sustituirla en 1852 y durante el bienio progresista (1854-1856). Fue la expresión constitucional del doctrinarismo español.
En Inglaterra, en cambio, el inicio del movimiento cartista opta por la estrategia reformista, que con sucesivas ampliaciones de la base electoral consiguió aumentar lentamente la representatividad del sistema político, aunque el sufragio universal masculino no se logró hasta el siglo XX. El doctrinarismo fue la ideología que exprese esa moderación del liberalismo.
Subercaseaux escribió un folleto Los ideales nacionalistas ante el doctrinarismo de nuestros partidos políticos históricos (1918) que resume las ideas centrales del partido.
Al entrar en contacto con el ejercicio práctico de la política, sus ideas ultramonárquicas fueron modificándose gradualmente hacia doctrinas más moderadas, acercándose al Doctrinarismo.