divino

(redireccionado de divinos)
También se encuentra en: Sinónimos.

divino, a

(Del lat. divinus.)
1. adj. Se refiere a dios o a los dioses se abandonaron a la voluntad divina. divinal
2. Que es muy bueno, exquisito el asado está divino; su última novela es divina. excelente

divino, -na

 
adj. Relativo a Dios.
fig.Muy excelente, primoroso.

divino, -na

(di'βino, -na)
abreviación
1. humano relativo a los dioses mensaje divino
2. feo que es muy bueno, maravilloso una casa divina
3. desagradable que destaca por su belleza o encanto Es un muchacho divino.
Sinónimos

divino

, divina
adjetivo
divo (formal), sacro, sagrado, sobrenatural.
«Aplicado a los dioses paganos, a los emperadores que recibían honores de dios y, también, a algunos personajes ilustres de la Roma antigua.»
María Moliner
Traducciones

divino

divine

divino

divin

divino

divino

divino

Goddelijke

divino

θεία

divino

divino

신성한

divino

A. ADJ
1. (Rel) → divine
2. (= precioso) → divine, lovely
la casa es divinathe house is lovely o divine
B. ADV pasarlo divinoto have a wonderful time
Ejemplos ?
No me digas nada... No quiero oírte. Yo le beso las manos: —¡Divinos escrúpulos de santa! —¡Calla! Con los ojos espantados se aleja de mí.
36 Anales de Volusio, cagado pliego, su voto cumplid por mi chica, pues a la santa Venus y a Deseo votó, si a ella restituido le fuera yo y dejaba de blandir bravos yambos, que los más selectos escritos del peor de los poetas al dios de tardo pie daría para que unos infelices leños los chamuscaran. Y esto la peor de las chicas vio que ella, jocosamente, graciosamente, votaría a los divinos.
¿Acaso es que los amantes no largamente de su querido cuerpo separarse quieren? Y allí, a mí, a todos los divinos por tu dulce esposo, no sin taurina sangre, me prometiste, si de vuelta viniese.
Pero aunque a mí de noche me huellan las plantas de los divinos, la luz, sin embargo, a la cana Tetís me restituye 70 (con el perdón tuyo confesar esto se pueda, Ramnusia virgen, pues yo no por nigún temor la verdad encubriré, ni si a mí con hostiles palabras me atacan las estrellas para que lo recóndito de mi verdadero pecho no revele), no de estas cosas tanto me alegro, cuanto estar yo separada siempre, 75 estar separada yo de la cabeza de mi dueña, me crucifica, con quien yo, mientras virgen otrora fue, de todos los ungüentos privada, humildes esencias bebí.
En aquel lance a ti entonces, bellísima Laodamía, 105 arrebatado te fue, que tu vida más dulce y tu aliento, tu matrimonio: en tan gran torbellino a ti absorbiéndote del amor el fervor, que en un abrupto báratro te había hundido, cual cuentan los griegos que Feneo el cileneo casi secaba, ordeñada la laguna, el fértil suelo, 110 ése que en otra época, heridas del monte las medulas, oyó decir él que él lo había cavado, el de falso padre, el Anfitrioníada, en el tiempo en el que con certera saeta los estinfalios monstruos alcanzó por el mandato de un peor amo, de modo que más divinos del cielo hollaran la puerta, 115 y Hebe no de más larga virginidad fuera.
Dios está alegre, Nuestra Señora está alegre, el bendito San Antón está que hasta pega gargalladas, y los demás anguelitos..., todo se les vuelve cantar como locos. Llega allá, a los cielos divinos, tu neno, y lo reciben con violines, panderetas, conchas, gaita...
Su estilo es puramente oriental; difuso en las descripciones, hinchado en los conceptos, hiperbólico en las comparaciones y afectando siempre inspiracion y orígen divinos.
Me parece, que la divinidad nos ha dejado ver en él un ejemplo patente, para que no nos quede la más pequeña duda de que si bien estos bellos poemas son humanos y hechos por la mano del hombre, son, sin embargo, divinos y obra de los dioses, y que los poetas no son más que sus intérpretes, cualquiera que sea el Dios que los posea.
Y como era muy piadosa, queriendo restañar la herida me hecho al cuello su boa de marta, ofreciéndome los labios como un fruto, ¡Divinos labios que desvanecían en un perfume de rezos el perfume de los olés flamencos!
No, aun así, antes languidecerán las luces mías de muerte, ni previamente de mi fatigado cuerpo se separarán mis sentidos, de que mi justa, mucha fe, de los divinos demande, 190 traicionada, y la de los celestiales suplique en esta postrema hora.
Lo cual, después de que ávidamente contemplándolo, la tésala juventud saciado se hubo, a los santos divinos empezó a ceder el lugar.
Al fin de su camino llegó a una gran ciudad en medio de la cual había una hermosa iglesia donde se celebraban los oficios divinos.