diván

(redireccionado de divanes)
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diván

(Del turco diwan, libro, registro público, y por extensión, sala de consejos.)
1. s. m. Asiento sin respaldo, generalmente con brazos y con almohadones sueltos ha tapizado el diván con una tela de flores.
2. HISTORIA Consejo supremo de estado y de justicia turco.
3. HISTORIA Lugar donde se reunía dicho consejo.
4. POESÍA Colección de poesías de un autor islámico, recopiladas en vida del autor o después de su muerte.

diván

 
m. Entre los turcos, consejo supremo de Estado y de justicia.
Sala donde se reúne este consejo.
Especie de sofá sin respaldo y con almohadones sueltos.
Colección de poesías en árabe, persa o turco.

diván

(di'βan)
sustantivo masculino
sofá sin respaldo, generalmente con brazos y almohadones Compraron un diván para la sala.
Sinónimos

diván

sustantivo masculino

diván:

tumbonacanapé,
Traducciones

diván

couch, divan

diván

Couch

diván

divano, turca

diván

divan

diván

divã

diván

הספה

diván

SM
1. (= asiento) → divan
2. [de psiquiatra] → couch

diván

m (psych) couch
Ejemplos ?
Llegamos a Baquíjano, muy persuadidas de que solo servíamos para barchilones, y para comadrear nimiedades en los divanes de un salón.
Sin embargo, en estos cuadros que nos hacen sonreír se refleja siempre la irremediable inquietud humana, y por esto he fijado mi atención en ellos, ya que los estimo inseparablemente unidos a ciertas producciones geniales que están mas dolorosamente influidas por aquella inquietud que muchas otras obras. y al decirlo, pienso en los patíbulos de Villon, en los griegos de Racine, en los divanes de Baudelaire.
Porque no son las rústicas pasiones de la aldea las que la sangre inflaman, holgando en las praderas: el ámbar, el almizcle... Y el Tamorlán de Persia con todos sus divanes, sus opios y sus siestas, se agitan en la mente...
De la cual, cuando impuso sus entrañas en las calientes aras y por los dioses percibido penetró en los aires su vapor, los sacrificios se llevaron la suya, la parte fue dada, restante, a las mesas. Se tumbaron en los divanes los próceres, y sus cuerpos de asada 155 carne llenan, y con vino alivian sus cuidados y su sed.
Un obispo cuenta las cuentas de espuma Que hay en una copa de fino Bohemia. (Hay lacas, mosaicos, jarras de Satsuma Divanes de Persia, sillas de Academia).
Algunos divanes y mesas de juego, un biombo completaban los trastos de aquel observatorio, donde se reunía por las tardes y durante las primeras horas nocturnas el «todo Marineda» masculino y selecto.
En el interior del palacio, valiosos cuadros colgaban de las paredes, y había sillas y divanes tapizados de terciopelo y seda, que parecían capaces de moverse por sus propios pies; mesas con tablero de blanco mármol y libros encuadernados en tafilete con cantos de oro...
Frente a la puerta pasan tres personas que nos son muy conocidas, y siguen, sin detenerse un segundo ante las vidrieras del establecimiento para ver sus espejos y divanes, hacia la punta del Muelle.
Se llevaron anchos y bajos divanes a la sala; y allí, en el mismo silencio y la misma suntuosidad fúnebre que había incubado la muerte de mis hijos; en la profunda quietud de la sala, con lámpara encendida a la una de la tarde; bajo la atmósfera pesada de perfumes, vivimos horas y horas nuestro fraternal y taciturno idilio, yo tendido inmóvil con los ojos abiertos, pálido como la muerte; ella echada sobre el diván, manteniendo bajo las narices, con su mano helada, el frasco de Jicky.
El cielo mismo Tiende a tus pies esos divanes de ángeles, Nácar del firmamento, y oponiendo A un puente, mil; al arte de los hombres El del Señor, suspende caprichoso, Cual la sonrisa de la paz del alma Entre los estertores del que muere, Su iris tranquilo en medio a tu desastre.
Era el despacho de Fedor, amueblado con los divanes que todo eslavo prefiere para dormir y soñar, y con trofeos de ricas armas incrustadas y prolijamente cinceladas, de las que todavía hoy se fabrican en las provincias orientales o se recogen en algaras de guerra contra los pintorescos montañeses del Cáucaso.
Y ya dos partes de la luz Hiperión habiendo medido, 565 se recostaron en unos divanes Teseo y sus compañeros de fatigas, por ésta el Ixiónida, por aquella parte el héroe treceno, Lélex, de raras canas ya asperjadas sus sienes, y a los otros que con parejo honor había dignado el caudal de los acarnanes, contentísimo de huésped tanto.