Ejemplos ?
A pesar de todo, nos pusimos en marcha y, en el camino, cada cual se esforzaba por distraer a la recién casada y hacerla reír; pero fue en vano.
– Y tú has vuelto a beber éter –gruñía en mi oído la voz de De Jacquels–. ¡Curiosa idea para distraer tu aburrimiento mientras me esperabas!
"Mi esposa tiene dos tías que son señoritas ya grandes, y que de ves en cuando las llevamos al cine o a cenar, o las sacamos a distraer cuando el tiempo me lo permite, que es muy de vez en cuando.
a —Es muy factible que algun Gobernador proponga transacciones, y como éstas suelen llevar por fin entretener y distraer al enemigo, tendrá particular cuidado en aceptar toda negociacion, pero sin detener por ésta su marcha, antes bien entonces deberá apresurarlas lisonjeando á los contrarios en las palabras, pero tomando siempre mejores puntos, que hagan cada dia más apurada y peligrosa la situacion del enemigo.
Yo cogí su mano y comencé a explicarle: —Hermana Maximina, tú eres dueña de tres bálsamos: Uno lo dan tus palabras, otro tus sonrisas, otro tus ojos de terciopelo... Con la voz apagada y un poco triste, le hablaba de esta suerte, como una niña a quien quisiera distraer con un cuento de hadas.
Don Ñuño parecía adorarla, pero siempre rehusaba tratar el tema del matrimonio. Jamás dejaba de tener un buen pretexto para distraer la atención de Luisa que le preguntaba sobre cuándo contraerían matrimonio.
Pero, el Presidente Zedillo respondió que se encontraba preocupado porque algunos pensaron que dicho arresto era un movimiento político para distraer la atención de la situación económica, y no fue así.
Números que me permiten... simplemente para no distraer demasiado su atención: acá me suministraron los papeles. Cantidad de afiliados UOM: en 2003, 50 mil afiliados; hoy, a 2013, cuenta con 250 mil afiliados; 400 por ciento.
Belleforest detiene aquí su singular historia y termina con estas palabras: – Esta aventura, anotada, comentada e ilustrada, constituyó durante mucho tiempo la comidilla de la buena sociedad y de las clases populares, siempre ávidas de narraciones extrañas y sobrenaturales; pero incluso hoy es un buen relato para distraer a los niños al amor de la lumbre, aunque no debe ser tomado a la ligera por personas serias y de buen juicio.
Volvió la calma. Cogí un libro para distraer un poco mis pensamientos. Era una estadística de la región, que incluía un informe de Peyrehorade sobre los monumentos druidas del distrito de Prades.
así como para distraer las brumosas y grises melancolías, helo aquí: Había en una ciudad inmensa y brillante un rey muy poderoso, que tenía trajes caprichosos y ricos, esclavas desnudas, blancas y negras, caballos de largas crines, armas flamantísimas, galgos rápidos, y monteros con cuernos de bronce que llenaban el viento con sus fanfarrias.
Cada noble solía llevar en derredor de su caballo dos o tres chulos de a pie para distraer al toro en un riesgo, como en el día nuestros capeadores.