disgresión

disgresión

(disγɾe'sjon)
sustantivo femenino
ver digresión
Traducciones

disgresión

divagamento

disgresión

SFdigression
Ejemplos ?
En la disgresión de los capítulos 41-42, el autor denuncia el estado de corrupción en que se encontraba la aristocracia romane en tiempos de la Guerra de Jugurta: aquí, según su opinión, se encuentra el origen de la débil conducta de guerra, y, más en general, de los males de la res publica.
Es el tema de otra disgresión, de gran tensión ético-política, entre los capítulos 36 y 39 que recorre las causas que motivaron a la plebe a dar crédito a la revolución de Catilina.
En la sección de desarrollo, Haydn utiliza temas de la exposición, para desarrollarlos y embellecerlos. Añade secciones de cambio del sujeto y disgresión con respecto al tema original, así como momentos de silencio.
En el formato de chirimía, hoy día, el redoblante afecta con una pequeña disgresión o variación; en el segundo compás, ejecutando con acentuación en la primera y séptima corchea y los platillos de choque ejercen constantemente la fórmula a contratiempo acentuando segundo y cuarto tiempo del compás.
Y yo aprovecho, y me disculpan la disgresión, para darle un inmenso abrazo, gigantesco, un gran abrazo a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba, que se han identificado con su pueblo para siempre.
Esta es una verdad vivida i viviente que no se podrá refutar." "Esta disgresión que aspiro se la entienda con sentido cordial i sereno, la he consignado en la seguridad que el valioso escritor Chávez González, la aprecie como una contribución a la verdad histórica." "Resumiendo lo anteriormente dicho, volvemos a opinar que es incierta toda especulación al rededor de la Toponimia de Máchala i que, si me ha movido el deseo de tratar de ella ha sido, como decía al comienzo, para formar idea en la niñez sobre el nombre de su terruño." ASIENTO Virgilio J.
(Disgresión: antes de que se condene a la Web o la Antired por ";parasitismo"; -y por tanto por no poder ejercer una fuerza auténticamente revolucionaria-, piénsese en qué consiste la ";producción"; en la era del Simulacro.
La general susceptibilidad ante estos juegos con nuestro nombre, al que nos sentimos tan unidos como a nuestra piel, fue ya observada por Goethe cuando Herder hizo sobre el suyo los versos: Tú que desciendes de los dioses (Götter), de los godos (Goten) o del fango (Kot), También sois polvo, imágenes de los dioses. Advierto ahora que la disgresión sobre el uso vicioso de los nombres propios no ha sido sino una preparación de esta queja.