Ejemplos ?
Hay caricaturas casi continuas que están también llenas de mala intención y de mala fe. Dirán que si pretendemos coartar el humorismo.
Sí, sin ningún género de duda. Pero los que sostienen que el alma es una armonía, ¿qué dirán que son estas cualidades del alma, este vicio y esta virtud?
Si tenemos éxito, las generaciones venideras dirán que controlamos nuestro momento, que nos ayudó a hacer el mundo seguro para todos.
Seguramente muchos, con mentalidad formal dirán que es producto de un fenómeno natural, ajeno a la voluntad de los seres humanos.
Este paso que estamos dando hoy, no es un paso que deba ser llevado adelante por las corporaciones tradicionales que por allí vienen especulando mucho más en el resultado electoral o en el qué dirán que en defender la conciencia y lo que pensaban o deberían haber pensado.
¡Je! Pobre Daniel, dirán los míos, ¡ya chochea! ¿Para qué quiere ese viejo moribundo y decrépito esa hija tan hermosa y tan joven, si no sabe guardarla de los codiciosos ojos de nuestros enemigos?...
Ustedes me dirán qué tiene que ver con la seguridad, tiene mucho que ver con la seguridad, porque uno de los problemas centrales que estamos teniendo hoy en este mundo global es la necesidad de reformular un Consejo de Seguridad acorde con los tiempos que corren, un Consejo de Seguridad que es el de esta institución, el de Naciones Unidas.
¿Dirán que la una es armonía y el otro es una disonancia? ¿Que el alma, siendo armonía por su naturaleza, tiene todavía en ella otra armonía, y que esta última, siendo una disonancia, no produce ninguna armonía?
Pareciera que la neblina bochornosa de esa mañana se esfumara en convulsiones tanáticas y dejara latente el pánico reprimido de las multitudes que caminan, como sin saber a dónde, llevando egoístas sus propios intereses endeudados y nada más, aislándose en su terror a perderse en la nada. Deseo de sobrepasar los qué dirán.
No te lo sabrán decir, respondió Simmias; pero me parece muy de suponer que los partícipes de esta opinión dirán algo parecido. Pero hemos quedado de acuerdo, dijo Sócrates, en que un alma no es más ni menos alma que otra, es decir, que hemos admitido que no es más o menos armonía que otra.
Alguien dirá que dirijo a los esclavos una llamada a la libertad y que busco que los señores caigan de su pedestal, y eso porque ando repitiendo que es preciso que teman al señor, sino que le respeten. "Así - dirán -,¿es menester que lo respeten como a clientes o como a visitantes?".
Puede ser que esperes que te digan: Así te lo dirán, si la constancia ha de tener una recompensa digna, si no se ha de hacer ni se ha de padecer nada que desdiga de un hombre correcto; al contrario, nadie caerá en in trabajo innoble y deshonrosa, ni se mantendrá en los trabajos por los mismos asuntos.