dialéctico

(redireccionado de dialécticas)

dialéctico, a

(Del lat. dialecticus < gr. dialektikos.)
1. adj. FILOSOFÍA, RETÓRICA De la dialéctica.
2. adj./ s. FILOSOFÍA, RETÓRICA Que profesa la dialéctica.

dialéctico, -ca

 
adj. Relativo a la dialéctica.
m. El que profesa la dialéctica.
Traducciones

dialéctico

dialectic

dialéctico

dialettico

dialéctico

dialectique

dialéctico

جدلية

dialéctico

辩证

dialéctico

辯證

dialéctico

弁証法

dialéctico

ADJdialectical
Ejemplos ?
Consideró un error los intentos de edificar "lógicas trascendentales", bien sean dialécticas, de la Historia, de la Vida, o basadas en cualquier otra concreción.
Las figuras dialécticas son las siguientes: concessio, correctio, dubitatio, communicatio, conciliatio y distinctio / paradiástole; pueden, además, incluirse aquí las llamadas probationes argumentativas, o pruebas expuestas por el orador para defender su argumentación: simile, argumentum y sententia.
Las figuras dialécticas o de argumentación son las propias de los debates dialécticos (la disputatio, en latín); se trata de técnicas argumentativas.
En otro sentido, entendemos que se debe tomar algún compromiso hacia las lenguas de estas culturas oprimidas promoviendo la unificación siempre que no vaya en detrimento de las formas dialécticas y, al mismo tiempo, fomentando el bilingüismo.
Una ideología se va haciendo fuerte hasta estallar en prácticas concretas que logran el triunfo de la nueva realidad, o paradigma, según el también ya casi arrasado Kuhn, donde a su vez, surgirá un punto de quiebre que, como piedra de próximo alud, impulsará el futuro cambio. Y la historia de la Gramática no iba a hallarse exenta de tales leyes dialécticas, aunque no se quiera.
Salieron a relucir las novísimas teorías referentes a la creencia; se comentó la filosofía de Renouvier; se habló de otros defensores de la tesis de la contingencia, del autor de Las tres dialécticas, Gourd; y llegando Leal a decir algo suyo, de experiencia personal, se explicó de esta manera: -Yo perdono a los espíritus geométricos su intransigencia esquinada, su inflexibilidad, su cristalización fatal, congénita, y no me irrito cuando me dicen que me contradigo, y me llaman místico, soñador, dilettante, etc., etc.
Recursividades repetibles, cacofónicas, aunque sean otros nombres; otros rostros sustantivos; otros labios verbos; otros ojos adjetivos; aunque se huya… la historia vuelve a retejerse torbellino cíclico, caracol infinito, hoyo negro, espiral clausura del abismo donde somos inercia de las mismas huellas que se recalzan que se reciclan dialécticas antidialécticas uniéndose a contrarios; matizando saltos opuestos en lucha, pero al decurso estructura igual… aunque aparente otra; esqueletos de siempre con distintas carnes de amores que se penetran penetrándose en los penes que entran con otros que se vacían en variables de vacías vaginas.
Y las sombras prisioneras, nuestras sombras en la tierra rematada, sin fatigas ni zozobras de su carne, continuarán silenciosas, mutación inaugurada, la travesía sublime... XXXIII ¡Oh cambiante edén galáxico, impulsor de las dialécticas esferas, has puesto en movimiento las estatuas que nos quiebran!
Tan hombres como todos, pero más hombres que los que se creen muy hombres, tremendos hombres adheridos al azar nunca tramado por ellos, fugitivos de su tiempo, raros odiados amados, acaso diferentes por el cerco donde presos deambulaban sus dialécticas burlonas, sin proponerse más allás que su inmediato acá, trascendieron sus grandezas al revuelo del asombro envueltos en sus halos de Mesías y no vieron las perversas tracaladas que en verdad los elevaron hasta el trono de los sacros.
Y si consideramos, como sugiere la semiótica, la lingüística y las psicologías, tanto cognitiva bruneriana como la vigotskyana, y sus variantes operatorias y constructivistas, que la categoría más importante de la vida mental humana se encuentra en el sentido, es decir, en las direcciones dialécticas del significado, obligación de la lectura semiótica es descubrir esos vericuetos, caóticos a veces, que dirigen a los individuos y a las sociedades, con el fin de depurar obstáculos que impidan la plenitud de una sociedad futura donde exista la mayor felicidad personal dentro de la mayor felicidad colectiva.
Una ideología se va haciendo fuerte hasta estallar en prácticas concretas que logran el triunfo de la nueva realidad, donde a su vez, surgirá un punto de quiebre que, como piedra de futuro alud, impulsará el futuro cambio. Y la historia de la Gramática no iba a hallarse exenta de tales leyes dialécticas, aunque no se quiera.
Y la historia de la Gramática y los libros que han servido a los escolares para cumplir su destino de estudiantes, denominados con el tiempo, libros de texto, no iba a hallarse exenta de tales leyes dialécticas.