diablillo

diablillo

1. s. m. Persona que va disfrazada de diablo, en especial durante el carnaval.
2. coloquial Niño travieso y sagaz no hay quien pueda con estos diablillos.
3. s. m. pl. Conjunto de pelos cortos que nacen en la nuca. abuelos
4. diablillo de Descartes FÍSICA Aparato que demuestra la teoría del equilibrio de los cuerpos sumergidos en los líquidos.
Traducciones

diablillo

terror, monkey, imp

diablillo

SMlittle devil, little monkey
esta niña es un diablillothis girl is a little imp
Ejemplos ?
Veintitrés meses después de la muerte de Guillermo Grandet, muchos comerciantes, engolfados en el movimiento de los negocios de París, habían olvidado sus créditos Grandet, o sólo pensaban en ellos para decirse: -Empiezo a creer que el cuarenta y siete por ciento será lo único que sacaré de eso. Grandet había contado con el poder del tiempo, que, según decía el, es un diablillo.
El Tsoutsu (prensador) es un diablillo que llega por la noche para ahogaros, acostándose sobre el pecho: es así como él hace desaparecer a muchos de los jóvenes.
Ha de saberse que Picardo, siendo un cuitado en el fondo, tenía un genio cascarrabias. Por eso nos entretenía pincharle, porque saltaba, ¡saltaba como un diablillo!
Gil quiso dissimular su golosina fingiendo un desmayo, mas el cauteloso padre, antes de tomarle el pulso, contó las ciruelas, porque dezía que, para acertar, se avían de echar las cosas a la peor parte, particularmente las de semejante gente: y, como lo averiguasse, fue açotado crudamente Gil. Preguntava Gonçalo a su muger: -¿Qué os parece, señora, del traviesso diablillo?
-Bueno, señor Grandet, repuso el guarda, que había preparado su arenga para decidir la cuestión de la gratificación, yo... -Ta, ta, ta, ta, dijo Grandet, ya sé lo que vas a decir, eres un diablillo: hoy tengo mucha prisa, mañana hablaremos de eso.
Y el hombre de la palmeta con sus exclamaciones y aspavientos me dio menos luz que un fósforo de cerilla, influyendo así para que el diablillo de la presunción se entrase, como Pedro por su casa, en el alma de un trastuelo del codo a la mano.
El diablillo diminuto lo sabe todo y ya me dijo que esos señorones habían sido los que en lenguaje social se llaman hombres hábiles, inteligentes, de esos que en el poder no pierden el tiempo, y haciendo bien a la patria, sacan talegas y más talegas, con las cuales se erigen palacios y cierran las bocas a los émulos delatores.
hasta que Polly a su pasión le corresponde ...» ¿Se llama Polly? Aquel diablillo me lanzó la pregunta tan bruscamente y me miraba con tanta astucia, que quedé desconcertado por completo.
El diablillo se volvió radiante hacia el duque y le dijo inclinándose graciosamente: — El apóstol Santiago hizo el milagro y he ganado mi peregrinación.
Don Benito se había hecho rico; su señora y él casi se habían modernizado; sus hijos habían tomado hábitos de trabajo y de todo sabían hacer, hasta leer, escribir y contar, lo que este diablillo de Sapito les había enseñado, a ratos, casi sin saber ellos mismos, cómo ni cuándo; y, mientras tanto, éste se había hecho hombre, y para completar su obra no le faltaba más que casarse con la hija de don Benito, con lo cual estaba conforme la muchacha y también lo estuvieron los padres, acostumbrados, hacía tiempo ya, a hacer todo lo que quería Sapito.
Naturalmente se les castiga por donde pecaron; así, por ejemplo, vemos a un hombre extendido sobre una gran harpa, tal San Lorenzo sobre las parrillas, o una monumental lira rústica, sostenida por un diablillo, y cuya resonante panza se muestra a las pobres almas como una celda de penitencia; y hasta hay allí un desgraciado 29 que parece todo oídos.
La niña lo hizo de tal modo, que Máximo, a pesar de su aplomo, no deja de inmutarse un tanto; Mercedes baja los ojos encendida; y el diablillo agrega con mucho dengue: "Papá y mamá son novios; 'Maximito hermoso' y Cheres son novios también; la Niña quiere que sean novios".