di-

di-

1. pref. Componente de palabra procedente del lat. di, que significa oposición, origen o extensión disentir; dimanar; difundir.
2. Componente de palabra procedente del gr. dis, que indica duplicación dicarpio; dimorfia.
NOTA: También se escribe: bi-

di-

 
Prefijo procedente de los prefijos l. di y dis. Denota oposición o contrariedad: disentir; origen y procedencia: dimanar; extensión o dilatación: difundir .

di-

 
Prefijo procedente del gr. dis, dos veces, doble.
Ejemplos ?
En 1814 di boletos de manumisión a mis esclavos María de los Santos Carrera y a un negro que me fue regalado por el obispo Guerrero...
Escapé del trueno y di en el relámpago, porque era el ciego para con éste un Alejandro Magno, con ser la mesma avaricia, como he contado.
-¿Y por qué no se los degolvió usté enseguía? -Poique tamién dos de los bichos que yo le di no eran de los de circulación forzosa.
¡Rosa, mi sombrero!... (Es decir, ve a mi casa y di que te lo den). O si no, tráeme, que ahí estará en la alcoba, mi gorra de cuartel...
Allí me di cuenta de que nunca había visto una noche tan sombría, porque ni siquiera distinguía la columna de Julio, cuyo genio de oro se había perdido en la impenetrable oscuridad.
No tengo reloj. Entonces me di cuenta de repente de que las farolas de gas estaban apagadas. Sabía que en esta época del año las apagaban pronto, antes del amanecer, por economía; pero aún tardaría tanto en amanecer...
Yo no la había de encontrar ni más bonita ni más güena. -Di que sí -exclamó la señora Dolores-, di que sí. Más bonita la puée encontrar cualisquiera detrás de ca mata y debajo de ca piedra; pero en lo tocante a lo segundo, ¡lo que es en lo tocante a lo segundo, en eso sí que no ha nacío la que le lleve la palma!
Fue claro para mí que la carta había sido dada vuelta, como un guante, lo de adentro para afuera; una nueva dirección y un nuevo sello le habían sido agregados. Di los buenos días al ministro, y me marché enseguida, abandonando sobre la mesa una tabaquera de oro.
Despertamos al seminarista, el cual se levantó tres veces, asomándose a la ventana a ver qué ocurría, pero no vio nada, a pesar de que llevaba puestas las gafas; siempre duerme con gafas. -Di «¡miau!» si viene la mujer -interrumpióle el gato- Oigo mal hoy, estoy enfermo.
La botella fue a caer en el espeso cañaveral de un pequeño estanque que había en el bosque; el gollete recordaba aún perfectamente cómo había ido a parar allí y cómo había pensado: «Les di vino y ellos me devuelven agua cenagosa; su intención era buena, de todos modos».
El patrón se volvía pesadamente a la barra y me di cuenta, cosa extraña, de que él también llevaba una máscara, pero de un tosco cartón, burlescamente pintado, imitando un rostro humano.
n el quinto por mi ventura di, que fue un buldero, el más desenvuelto ydesvengonzado y el mayor echador dellas que jamás yo vi ni ver espero ni pienso que nadie vio; porque tenía y buscaba modos y maneras y muy sotiles invenciones.