devoto

(redireccionado de devotas)
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devoto, a

(Del lat. devotus.)
1. adj./ s. Que tiene devoción es devoto de la virgen de Montserrat; las devotas la acogieron en su círculo. beato, fervoroso, piadoso, pío impío, irreligioso
2. Que es afecto o aficionado a una persona su más devoto y seguro servidor. admirador, adicto, afecto, entusiasta desleal, despegado
3. adj. RELIGIÓN Que despierta devoción religiosa es una imagen devota. piadoso
4. s. m. RELIGIÓN Objeto de la devoción de alguien tomó a san Francisco de Asís por devoto.

devoto, -ta

 
adj.-s. Que tiene devoción.
adj. Que mueve a devoción.
m. Objeto de la devoción de uno.

devoto, -ta

(de'βoto, -ta)
abreviación
1. persona impío que tiene o inspira devoción Sus suegros son muy devotos.
2. persona despegado que es afecto o aficionado a alguien o algo devoto del jazz

devoto, -ta


sustantivo masculino-femenino
1. ateo persona que tiene o inspira devoción Las devotas la ayudaron con sus hijos.
2. opositor persona que es afecta a una persona o cosa devotas y seguidoras de Luis Miguel
Traducciones

devoto

oddaný

devoto

hengiven

devoto

uskollinen

devoto

predan

devoto

献身的な

devoto

헌신적인

devoto

toegewijd

devoto

hengiven

devoto

hängiven

devoto

ซื่อสัตย์

devoto

özverili

devoto

tận tụy

devoto

忠诚的

devoto

חסיד

devoto

/a
A. ADJ
1. (Rel) [persona] → devout; [obra] → devotional
ser muy devoto de un santoto have a special devotion to a saint
ser devoto de la Virgen del puño (hum) → to be tight-fisted
2. (= apegado, fiel) → devoted (de to) su devoto amigoyour devoted friend
su devoto servidor (frm) → your devoted servant
es muy devoto de ese caféhe is a big fan of that café
B. SM/F
1. (Rel) → devout person
los devotosthe faithful; (en iglesia) → the congregation sing
2. (= aficionado) → devotee
la artista y sus devotosthe artist and her devotees o fans
los devotos del ajedrezdevotees of chess
Ejemplos ?
Inútilmente los muchachos, para desesperarlo, tiraban piedras a su tugurio; en vano los pajecillos y hasta los hombres de armas del próximo palacio pretendían aburrirlo, llamándole con los nombres más injuriosos, o las viejas devotas de la feligresía se santiguaban al pasar por el umbral de su puerta, como si viesen al mismo Lucifer en persona.
Y no digamos Doña Pura, es humildísima, ¿ves? Pertenece a las Devotas Hermanas de la caridad, Asociación Civil. Nada existe que no dé, hasta lo que no tiene.
Tras ellos habían pasado a manos extrañas inmensos trigales de Castilla, arrozales de Valencia, caseríos de las provincias del Norte, toda la hacienda principesca de los antiguos condes de Sagreda, a más de las herencias de varias tías solteronas y devotas y de los fuertes legados de otros parientes muertos de vejez en sus vetustos caserones.
Todas las maÑanas acudía á la portería del convento de santo Domingo un cardumen de viejas y muchachas devotas en demanda del lego, y en solicitud de un prodigio más ó menos morrocotudo.
Serán unos cocos todas.» Y el padre: «Nada me falta para una vejez dichosa, la iglesia y la plaza cerca, casa y rentas que me sobran.» Y dice el hijo: «Por último, haremos una intentona a ver si las enjauladas son lechuzas o palomas.» Y así el padre y así el hijo distintos proyectos forman, aquél con sus devociones y estotro con sus devotas.
En ur extremo de la capilla veíase un buzón en que las devotas, aparte de una moneda de plata como ofrenda para el mantenimiento del culto, depositaban una carta ó memo- rial dirigidos á san Antonio, pidiéndole que se empeñase con Dios para obtener la realización de tal ó cual anhelo, víx fue- se la salud para un enfermo un empleo para un deudo ó el premio gordo de la lotería próxima.
Empezó así el corista: Los frailes en las tarimas y el guardián en los colchones... á lo que las devotas contestaron en coro: Humilde y divino Antonio, ruega por los pecadores.
Regresaban devotos y devotas el sábado siguiente, y despoiés de nueva ofrenda monetaria, les entregaba la beata, en re- presentación del santo, el memorial despachado, si no siem- pre con un decreto de interpretación sibilina, de esos que el vulgo llama ¡bambolla!
La voz, el ademán y el vestido eran iguales en las dos: Me saludaron con esa unción un poco rancia de las señoras devotas: Las dos sonreían con una sonrisa pueril y meliflua que parecía extenderse en la sombra mística de las mantillas sujetas al peinado con grandes alfilerones de azabache.
La Marquesa de Tor, con el gesto familiar y desabrido que solían adoptar para hablarme todas mis viejas y devotas tías, me llamó al hueco de un balcón: Me acerqué reacio porque nada halagüeño presagiaba.
No se pudo hacer otra cosa que sostenerlas con un vendaje, y así, clavado en su poltrona, pasábase los días rabiando, a veces exhalando gritos de dolor, o vomitando atroces blasfemias, alternadas con devotas invocaciones a varios santos, a la Virgen del Carmen y al Cristo de la Olmeda, que es muy milagrero.
No nos maravillemos de un clérigo ni fraile, porque el uno hurta de los pobres y el otro de casa para sus devotas y para ayuda de otro tanto, cuando a un pobre esclavo el amor le animaba a esto.