Ejemplos ?
Después de leer el discurso de Reyes Heroles con el que se oficializaba el desprestigio a todo lo que podía yo significar, pinté el cuadro que me había prometido desde que escribí el Don Q: la gran Carcajada de la dignidad humana.
Ya en Francia yo, allá en Méjico la vanidad francesa a Méjico hacer presa de su ambición creyó; causó una gran catástrofe por fin de un mal litigio; sembró allá el desprestigio de Europa… y se volvió.
Rectos ó torcidos, sus man- datos habían de obedecerse, sin que por Dios ni por sus santos amainara en terquedad, por mucho que se le probase que al- gunas de sus disposiciones redundaban en deservicio del rey ó desprestigio del gobierno, y que eran violatorias de la libe- ral Constitución promulgada en Cádiz por las Cortes del año 12.
Esto traerá el desprestigio para las Cortes y proporcionará a Fernando VII, en 1814, la oportunidad de voltearla y volver al régimen absoluto; si las Cortes hubieran hecho una Constitución Española no hubiera pasado esto.
Se reúnen las Cortes de Cádiz y en su mayoría empieza a notarse influencia de ideas extrañas al pueblo español; se empieza a importar, especialmente de Francia, ideas que van haciendo el desprestigio de las propias cortes en el pueblo español; eso no era lo que quería; por eso, cuando en 1814 Fernando VII vuelve a España le es fácil voltear las cortes y rechazar la constitución, constituyéndose en monarca absoluto.
En el momento de esta revolución dispone la Junta que se cree un Consejo de Regencia; el Consejo se crea a pesar de que Consejos de Regencia sólo podía crearlos el Rey. Esto y el desprestigio en que había caído la Junta origina su caída y el desconocimiento del Consejo de Regencia.
En general, el magisterio ignora o ha olvidado mucho de lo que los métodos globalizadores han pretendido y lo complicado que, aparentemente resulta su manejo, ha contribuido a su desprestigio.
PROPAGANDA EXTRANJERA Otra causa es la propaganda de los extranjeros en desprestigio de todo lo español, propaganda que tenía que medrar forzosamente en las circunstancias en que se produce.
Y el citado autor boliviano Carrasco, de donde tomo el texto, agrega para demostrar que dicha disposición tiene sólidos fundamentos: “En efecto, puede ocurrir que un representante envuelto en un proceso tenga justificativos eficaces para obtener una reparación judicial. En ese caso, la inmunidad sería odiosa y en vez de ser un beneficio sería un elemento de desprestigio.
Fue fácil y sabia la maniobra base; sobre ella se sumaron otras: Desde los últimos meses de mi mandato, los banqueros expropiados se organizaron para dar la batalla y rescatar su privilegio; crearon el «Fondo del Desprestigio».
Y entonces reflexioné en que, finalmente, el proceso estructural de mi desprestigio se oficializó en un discurso pontifical de Jesús Reyes Heroles, dicho el 15 de enero de 1983, con motivo del Segundo Informe de Gobierno del licenciado Guillermo Jiménez Morales, Gobernador del Estado de Puebla.
En el desprestigio que pesa sobre el cesa- rismo con imiforme; cuando los pueblos empiezan á acatar como dogma evangélico el principio de que las glorias alcanza- das por la pluma son más consistentes que las obtenidas por el sable, no hay que temer la resurrección de los grandes ma- riscalatos.