desprecio

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desprecio

1. s. m. Desdén en el modo de tratar a una persona o cosa a la que se cree indigna de estimación. menosprecio
2. desprecio del ofendido DERECHO Circunstancia agravante de la responsabilidad criminal, cuando el delito es ejecutado con desprecio al ofendido.

desprecio

 
m. Desestimación, falta de aprecio.
Desaire, desdén.

desprecio

(des'pɾeθjo)
sustantivo masculino
falta de cariño y respeto hacia una persona o cosa Mira con desprecio a los trabajadores.
Sinónimos

desprecio

sustantivo masculino
1 desestimación, subestimación, menosprecio, humillación.
Desestimación, subestimación y menosprecio guardan la misma relación con desprecio que ha sido explicada en el artículo despreciar.
3 altanería, altivez, soberbia, engreimiento, orgullo, arrogancia.
Todos estos sinónimos aluden a las cualidades negativas que se asocian con el desprecio.
Traducciones

desprecio

contempt, disdain

desprecio

mépris

desprecio

pohrdání

desprecio

foragt

desprecio

Verachtung

desprecio

halveksunta

desprecio

prijezir

desprecio

軽蔑

desprecio

모욕

desprecio

minachting

desprecio

forakt

desprecio

pogarda

desprecio

desprezo

desprecio

förakt

desprecio

การหมิ่นประมาท

desprecio

hor görme

desprecio

sự khinh miệt

desprecio

轻视

desprecio

בוז

desprecio

SM
1. (= desdén) → scorn, contempt
lo miró con desprecioshe looked at him contemptuously
2. (= desaire) → slight, snub
le hicieron el desprecio de no acudirthey snubbed him by not coming
Ejemplos ?
Por que no viva tan satisfecha que te abrume a fuerza de desprecios, muéstrate altivo con ella, y su arrogancia cederá a tu entereza.
Vería por ellas que el Egañita es un diablo causante de la dura terquedad del ignorante Gobierno y de todos los desprecios inferidos al Cónsul.
Pues bien: después de tales insinuaciones permaneció insensible y no tuvo más que desdenes y desprecios para mi belleza y no ha hecho más que insultarla, y yo, amigos míos, la juzgaba de algún valor.
Vayan mis sinceros desprecios para los periodistas independientes que ayudaron al gobierno a dar al mundo el mito de la magnanimidad.
Notó Bernardo que allí nadie se atrevía a contradecir aquel dogma de la inutilidad de drogas y recetas, caras o baratas; todos decían amén a los desprecios del ricacho; nadie le proponía tal o cual específico para ninguno de los infinitos dolores de que se quejaba.
Nada conseguían los desprecios de quienes le daban mísero hospedaje al hacerla realizar quehaceres serviles; ella se daba tiempo para estudiar, trabajar en lo común casero y ser maestra, el supremo goce.
Una tarde y una noche terribles, que Carlos habría de pasar frente a ambas mujeres, las dos acechándole, cohibiéndole, rindiéndole con diversas armas: con desprecios fingidos Mariposa, Mercedes con discretas ternuras, situado entre dos fuegos; seguro de que, ya se inclinara de uno u otro lado, siempre dejaría desgarrada una humana flor.
IV - Tiempo perdido Dejando atrás a Granada, en cuyas torres el viento ya la cruz triunfante adora entre cristianos trofeos, y dejando atrás la corte de los hispánicos reinos, donde tristes desengaños cogió y amargos desprecios, va el genovés navegante, va el portentoso extranjero en una mula de paso hacia Córdoba derecho.
El amor propio recibió tales golpes, tal lluvia de saetas, unas impresas, otras de viva voz, otras consistentes en hechos, tales como desaires, desdenes, desprecios, que de aquella vez Ventura se convenció de que algo se le moría dentro del alma.
Las solicitaciones y el mal ejemplo, por una parte, y las burlas y desprecios, si se retrae de la multitud, por otra, harán rendirse la voluntad del mayor número, al que se vea solo y sin apoyo.
XXV A LIDIA Ya no llaman con golpes tan frecuentes a tus cerradas ventanas los jóvenes atrevidos, ni alteran tu tranquilo sueño; la puerta, que giraba a todas horas sobre sus quicios, ama permanecer quieta en los umbrales, y oyes menos veces de día en día este estribillo: «¿Duermes, Lidia, dejando perecer a, tu amante?» Muy pronto serás vieja sin atractivos, y llorarás en la silenciosa calle los desprecios do tus insolentes adoradores, expuesta al viento de Tracia que se desata en la luna nueva.
Y así, repartido cada judío en estas tres calamidades, las padecemos siempre: a la mañana, saeta que vuela; a mediodía, demonio meridiano; y a la noche, negocio que camina en tinieblas. Creo, Señor, que padecerá mi discurso no sólo censuras, sino desprecios.