despierto

(redireccionado de despiertos)
También se encuentra en: Sinónimos.

despierto, a

(Part. irreg. de despertar.)
1. Que no está dormido.
2. adj. Que aprende con facilidad y rapidez, en especial niños y jóvenes. listo
3. soñar despierto Imaginar o ilusionarse con cosas que, en principio, no van a suceder.

despierto, -ta

 
adj. fig.Avisado, advertido, vivo.

despierto, -ta

(des'pjeɾto, -ta)
abreviación
1. persona, animal que está consciente, con los sentidos y la mente activos Debo estar despierto muy temprano.
2. persona que está atenta, aprende rápido y es inteligente El niño es muy despierto, siempre resuelve bien sus tareas.
Traducciones

despierto

wach

despierto

éveillé, réveil

despierto

sveglio, desto, vispo

despierto

probuzený

despierto

vågen

despierto

hereillä oleva

despierto

budan

despierto

眠らずに

despierto

깨어 있는

despierto

wakker

despierto

våken

despierto

przebudzony

despierto

acordado

despierto

vaken

despierto

ตื่น

despierto

uyanık

despierto

thức

despierto

醒着的, 清醒

despierto

清醒

despierto

ADJ
1. (= no dormido) → awake
2. (= listo) → sharp
3. (= alerta) → alert

despierto-a

a. pp. de despertar, awake; diligent.;
totalmente ___wide ___

despierto -ta

(pp of despertar) adj awake
Ejemplos ?
La rueda afila cuchillos y garfios de aguda comba. Brama el toro de los yunques, y Mérida se corona de nardos casi despiertos y tallos de zarzamora.
En todas partes, guardias que los miraban con ojos vagos, como si aún no estuvieran despiertos; labradores que, con la mano en el ronzal, guiaban su carro de verduras, esparciendo en las calles la fresca fragancia de los campos; viejas arrebujadas en su mantilla, acelerando el paso, como espoleadas por los esquilones que volteaban en las iglesias próximas; gente, en fin, que, al verlos metidos en el negocio, chillaría o se apresuraría a separarlos.
Apenas se habían retirado, cuando llegó a los oídos de todos los que en el barrio despiertos estaban una voz de un hombre que, sentado sobre una piedra, frontero de la posada del Sevillano, cantaba con tan maravillosa y suave armonía, que los dejó suspensos y les obligó a que le escuchasen hasta el fin.
37 Como hueco pavón, que al aire riza plumas, que del pastor fueron despojos, en quien sagaz Mercurio se desliza adormeciendo sus despiertos ojos, tal iba por la calle haciendo riza, ya suspendiendo, ya quitando enojos, ya dando al viento transparente y cano flores que se nacieron en su mano.
Contra esta conclusión, que se hizo pronto popular, han elevado vivas objeciones autores más modernos (Le Lorrain, Eggers y otros), poniendo en duda la exactitud de la comunicación de Maury e intentando demostrar que la rapidez de nuestros rendimientos intelectuales despiertos no es menos de la que pueda atribuirse a la elaboración onírica.
Se notaba que los jóvenes, que durante todo el invierno, en la vecina capital, se distinguían por lo taciturnos, retraídos y nada despiertos, eran precisamente los que en Termas-altas sacaban más los pies del plato y tenían ocurrencias más peregrinas y hacían las mayores atrocidades, palabra técnica, que significaba tanto como dar en el hito.
Tú la flor de mi inocencia resguardaste largo tiempo de la tempestad mundana y de sus impuros vientos: entonces te contemplaban tal vez mis felices sueños más bello que cuanto nunca despiertos mis ojos vieron: tus alas me cobijaban, me arrullaban tus acentos, bien como al niño dormido arrulla el canto materno, que entonces mi alma inocente era purísimo espejo donde tu rostro veías y te agradabas en verlo; mas del mundo corrompido al fin el impuro aliento, de espejo que tanto amabas manchó los cristales tersos.
sta es la mas presta gente para un arma de quantas yo he visto en el mundo, porque si se temen de sus enemigos toda la noche estan despiertos con sus arcos a par de si, y una docena de flechas : y el que duerme tienta su arco, y si no le halla en cuerda, le da la buelta que ha menester.
Mientras proseguía lentamente su camino, sus ojos siempre despiertos a todos los síntomas de la abundancia culinaria, recorría con la imaginación todos los atrayentes tesoros propios de la estación.
Somos recibidos amabilísimamente por el desterrado, y casi sentimos que el despertar venga a interrumpir aquellas interesantes ilusiones. Una vez despiertos comparamos la situación onírica con la realidad.
De algo que no puede hallar lugar alguno en nuestro ánimo decimos así, muy significativamente: `Esto no puede ocurrírseme ni en sueños.'» Por el contrario, afirma Platón que los hombres mejores son aquellos a los que sólo en sueños se les ocurre lo que los demás hacen despiertos.
Algunos grupos de células, despiertos ya, comienzan a funcionar en medio del general letargo, y ante nuestra obnubilada consciencia surge entonces la actividad aislada de estos grupos de células, falta del control de las demás partes del cerebro que rigen la asociación.