deslumbrador

deslumbrador, a

adj. Que deslumbra la actrativa modelo estaba anoche deslumbradora. deslumbrante

deslumbrador -ra

 
adj. Que deslumbra.
Traducciones

deslumbrador

glaring

deslumbrador

ADJ deslumbrante ADJdazzling
Ejemplos ?
Renuentemente, Penélope trae su vaso a sus labios, pero la única explosión es la de los fuegos artificiales, creando un despliegue deslumbrador.
Cuando vuelva, espero plasmar en el lienzo el aspecto brillante, deslumbrador y, al mismo tiempo, dramático de la corrida a la que asistí” (y si es cierto que captó el dramatismo y la luz, se le olvidó en buena medida la arquitectura de la plaza).
Te viste ardiente impenetrable velo el brillo de tu faz deslumbrador, como hace a Dios para el humano anhelo invisible su propio resplandor.
Prefiero en usted el poeta objetivo, trascend)en- tal, razonador, filosófico, que se inspira en ideales que á la humanidad toda interesan, el poeta del Sermón de la Montaña, por ejemplo, deslumbrador, varonil, impetuoso, al poeta de las veleidades y afeminamientos amorosos.
Soy franco: no temo la propagación de esta clase de lecturas por las inteligencias cultivadas, por los criterios ilustrados, por los hombres de recto juicio, que creen no sólo por la fe, sino por el convencimiento; la temo por los entendimientos sencillos, que, sin más armas de defensa que la fe que adquirieron en la cuna y que no se han cuidado de robustecer después con la razón, cediendo a esa fatal tendencia humana a encariñarse con lo que más daña, se dejan sorprender fácilmente por el aparato deslumbrador de un falso razonamiento.
Éste, que tenía lugar en los salones que formaban el segundo cuerpo del alcázar, ofrecía, a su vez, un cuadro, si no tan fantástico y caprichoso, más deslumbrador y magnífico.
pronto borrose este recuerdo deslumbrador en su revuelta mente; que, más atado al vicio cada día, rodó el joven al fondo abominable de la degradación...
Revista mensual literaria femenina, Nº 77, mayo, Las Palmas de Gran Canaria, (1961) Conceptualiza Forjario del artista Martín Chirino con su poema Fármacon, Madrid, (1972) Texto del catálogo de Manuel Rivera: Obras 1956-1975, Galería Juana Mordó, Madrid, (1975) Ponencia en el Congreso de Poesía Canaria, Ateneo de La Laguna, Universidad de La Laguna, Tenerife, (1976) Texto Homenaje a Picasso para la exposición Contacto Canario a Pablo Picasso, Casa de Colón, Las Palmas de Gran Canaria, (1977) Texto para el catálogo de Chirino: AfroCan, Taller Ediciones JB, Madrid, (1977) Texto para el catálogo de Chirino: Magec el deslumbrador...
Herodes conversaba con la reina, asomados ambos a un balcón; Melchor, Gaspar y Baltasar iban a caballo, trotando por una vereda y guiados por la estrella maravillosa; el Niño Jesús se veía en el portal con la Virgen, San José, el buey y la mulita; pastores y zagalas se prosternaban adorando al Niño; otros cuidaban de las ovejas o de una manada de pavos; y seis o siete ángeles, vistosísimos y con alas desplegadas, al parecer de oro, anunciaban la Buena Nueva al mundo tocando sendas trompetas. Iluminado todo esto por dos docenas lo menos de cerillas, tomaba un aspecto deslumbrador; semejaba un ascua de oro.
Una ráfaga le arrebató la gorra y arremolinó la nevada cabellera sobre su frente. Asido al pasamanos permaneció un instante inmóvil, mientras rasgaba las tinieblas un deslumbrador relámpago.
La túnica y el velo que la cubrían eran diáfanos y formados de blanco humo, y las chispas que alegres se levantaron con un pequeño estallido, como cohetitos de fuego de regocijo, se colocaron sobre ellos, salpicándolos de relumbrantes lentejuelas. En la mano traía un cetro chiquito, de oro, que remataba en un carbunclo deslumbrador.
Y heme en camino adornado con un equipo militar de gran gala. Un casco de brillo deslumbrador, un escudo que era verdaderamente un espejo y una lanza notable por su extraordinaria longitud.