desierto

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desierto, a

(Del lat. desertus.)
1. adj. Que está solitario o deshabitado. despoblado
2. Se aplica a la plaza o al concurso que no tiene ningún solicitante, o que no es adjudicado porque nadie reúne los requisitos necesarios el premio se declaró desierto este año.
3. s. m. GEOGRAFÍA Región que se caracteriza por una escasa pluviosidad, temperaturas extremas, frías o cálidas, que hacen que las condiciones para la vida humana, animal y vegetal sean muy adversas.
4. predicar en el desierto coloquial Intentar persuadir sin obtener ningún resultado.

desierto, -ta

 
adj. Despoblado, solo, inhabitado.
Díc. de la subasta o certamen en que nadie toma parte.
m. geol. Región vasta, desolada, con escasas precipitaciones atmósféricas, suelo muy permeable y evaporación altísima.
desierto frío El determinado por las bajas temperaturas que congelan el agua.

desierto, -ta

(de'sjeɾto, ta)
abreviación
1. que no tiene habitantes ciudad desierta
2. concurso que no tiene ganadores El puesto para jefe quedó desierto.

desierto


sustantivo masculino
geografía terreno muy seco y con escasa vegetación desierto de Sahara
Sinónimos

desierto

sustantivo masculino

desierto

, desierta
Traducciones

desierto

Wüste, wüst

desierto

désert

desierto

woestijn

desierto

έρημος

desierto

deserto, desolato

desierto

poušť

desierto

ørken

desierto

autiomaa

desierto

pustinja

desierto

砂漠

desierto

사막

desierto

ørken

desierto

pustynia

desierto

deserto

desierto

öken

desierto

ทะเลทราย

desierto

çöl

desierto

sa mạc

desierto

沙漠

desierto

пустиня

desierto

沙漠

desierto

A. ADJ
1. [isla, región] → desert antes de s; [paisaje] → bleak, desolate; [calle, casa] → deserted
la calle estaba desiertathe street was deserted
2. declarar desierto [+ oposiciones, premio] → to declare void
B. SMdesert
arar en el desiertoto plough o (EEUU) plow the sands
clamar en el desiertoto preach in the wilderness

desierto

m. desert.
Ejemplos ?
Sólo pedía mi plenitud de cactus en los oasis de desiertos calcinados para librar tanta reliquia acumulada en los senderos de mis pasos arenarios.
Todos estaban desiertos; todas las puertas sin llaves; todo por tierra en desorden el ostentoso mueblaje; muchas cerraduras rotas, y rotos muchos cristales.
Y por donde transitaba, florecían sus huellas, aunque después, como todo, lentamente se borraban ante las humillaciones de los temporales altaneros, de los ciclones envidiosos, de las lluvias contaminadas, de los fangos poderosos, de los desiertos drogadictos...
3 Sigo siendo un grito más en los desiertos donde todo lo cambiante se amordaza y prosigo dando tumbos por un mundo que se sabe feroz en bosques de hadas y se oculta en la escopeta donde duerme la bella insolencia de la guarda.
Si fuera imp osible apli car l os procedimientos din ámicos p revistos en el Capítulo II de este Título o, en el ca so que una vez aplicados dichos procedimientos, éstos hubiesen sido de clarados desiertos; siem pre q ue el presupuesto referencial sobrepa se el valo r que resulte de multiplicar el coeficiente 0,000015 por el monto del Presupuesto inicial del Estado del correspondiente ejercicio económico; 2.
Lo que está enfrente es el Aqueronte, que corre de manera opuesta a través de los parajes desiertos y sumergiéndose en la Tierra se precipita en las marismas de Aquernoiada, adonde las almas van la mayor parte de las veces al salir de la vida y después de permanecer allí el tiempo prescrito, unas más y otras menos, son devueltas a este mundo para animar nuevos cuerpos.
¿Ni se percibe más el escándalo de asfaltos rotos? ¿Ni los cláxones ni los suspiros desiertos ni los alaridos candentes ni el misterio de las lucubraciones fallidas?
Las tierras no cultiva nadie, se mullen los cuellos de los novillos, no, humilde, con los curvos rastrillos se purga la viña, no la hoz atenúa, de los podadores, del árbol la sombra, 41 no el terrón arranca con la inclinada reja el toro, 40 sucia robín los desiertos arados recubre.
Belgrano, Rondeau, Alvear, Bolívar, Sucre, San Martín, Quiroga, López, Paz, Ramírez, Rivera y Artigas, darían una idea muy completa de la historia militar de la independencia, de la guerra especial que se hace en América, de la altura a que han llegado entre nosotros las combinaciones estratégicas y sería un curso completo donde el joven podría beber el entusiasmo de la patria y de la gloria, educarse bajo la influencia de las máximas virtudes de una sociedad democrática y aprendiendo a conocer los recursos y la topografía de su país, estudiar el arte de la defensa nacional, que no es otro que los principios de la guerra aplicados a las localidades y desiertos de un pueblo.
Al día, añadió, le indicaría la única manera de salir de aquellos bosques. Ubaldo aceptó y le siguió a través de los desiertos desfiladeros.
Lo vieron desde el rico palacio y desde la pobre buhardilla; lo vio el gentío que hormiguea en la calle, y el viajero que cruza llanos desiertos y solitarios; y a cada uno inspiraba pensamientos distintos.
Allá fue el libro divino mezclado eruditamente con nuestros frailecicos místicos, con nuestros dramaturgos torrenciales, con nuestros líricos, desiertos sin flores.