deshonesto

(redireccionado de deshonesta)
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deshonesto, a

1. adj. Que no tiene honestidad u honradez. impúdico
2. Inmoral, reprobable, obsceno fue víctima de frecuentes abusos deshonestos.

deshonesto, -ta

 
adj. Falto de honestidad.

deshonesto, -ta

(deso'nesto, -ta)
abreviación
que no es honrado o que no dice la verdad El funcionario deshonesto robó fondos públicos.
Sinónimos
Traducciones

deshonesto

nepoctivý

deshonesto

uærlig

deshonesto

unehrlich

deshonesto

epärehellinen

deshonesto

malhonnête

deshonesto

neiskren

deshonesto

不正直な

deshonesto

부정직한

deshonesto

oneerlijk

deshonesto

uærlig

deshonesto

nieuczciwy

deshonesto

desonesto

deshonesto

oärlig

deshonesto

ไม่ซื่อสัตย์

deshonesto

không trung thực

deshonesto

不诚实的

deshonesto

ADJ
1. (= no honrado) → dishonest
2. (= indecente) → indecent
V tb proposición 1
Ejemplos ?
(37) Descubierta estaba, sí, Doña Luz y avergonzada, ¡Vergüenza centuplicada Por ser ella y ser alli! Su noble hermosura espuesta Con vilipendio brutal Al ojo y lengua carnal De la turba deshonesta...
Porque, cuando las cosas vergonzosas agradan á los biennacidos, han de parecer buenas á los malos. También odio á las mujeres que son castas de palabra, y en secreto muestran una audacia deshonesta.
35 Y si quieren aprender alguna cosa, pregunten en casa á sus maridos; porque deshonesta cosa es hablar una mujer en la congregación.
Y así, tenme por libre, admírame atrevida, ultrájame deshonesta, aborréceme liviana o haz lo que fuere de tu gusto, que ya no puedo callar.
La novia, que lo notó, dijo entonces: ::Miren la muda mudarra ::lo verde qué bien la arma. A lo que respondió muy engolletada la Princesa: ::Pues miren la gran deshonesta, ::que aún no ha entrado, y ya se muestra.
A Sexto, que es el causante, le destierran de su patria juntamente con su padre, y a Lucrecia la veo acabar su inocente vida con la pena más acerba que prescribe la ley: si no es deshonesta la que padece forzada, tampoco es justa la que castiga a la honesta.
Y en Terencio, un joven libertino llevado de su deshonesto apetito, dice: «Nada quiero sino a Filomena»; y que esta voluntad era deshonesta, bastantemente lo manifiesta la respuesta que allí da un criado anciano, porque dice a su amo: «¿Cuánto mejor te fuera buscar un medio para desechar ese temor de tu corazón, que hablar expresiones con que en vano vayas encendiendo más y más el voraz fuego de tu apetito?» Y que lo que es gaudium o gozo lo hayan también descrito en mal sentido, lo manifiesta aquel verso de Virgilio, donde con suma brevedad compendió estas cuatro perturbaciones: «De este terreno peso les proviene dolerse, desear, temer, gozar.» Dijo también el mismo poeta: «Los malos gozos del alma», por los ilícitos placeres.
Conviene recordar lo que afirmó el entonces Presidente Kennedy en la Universidad de Yale: “El gran enemigo de la verdad generalmente no es la mentira (deliberada, pensada, deshonesta), sino el estereotipo, el mito (persistente, persuasivo y sin apego a la realidad)”.
Y lo contrario para ejemplo basta: haciendo deshonesta Virgilio a Dido Elisa por Eneas, como le riñe Ausonio, aunque logró tan falso testimonio, menos las aguas que pasó leteas, donde escribió Merlin con cuáles iras castigan al poeta sus mentiras.
Él, que ya a este punto estaba de la rabia y dolor sin juicio, embistió conmigo, diciendo: -Hasta matarte y matarme, falsa, traidora, liviana, deshonesta, para que pagues haber sido causa de tantos males; que no contenta con los agravios que, con tu deshonesto apetito, hacías a la que tenías por hermana, no has parado hasta quitarle la vida.
Tú causas que ande lejos de mi cuna, donde nunca volver jamás espero; y he perdido el honor, que es peor fortuna, pues, si bien no hice impuro desafuero, doy pie, al vagar por playa y por floresta, a ser llamada obscena y deshonesta.
Del hábito y costumbres del pueblo cristiano Nada interesa a esta Ciudad el que cada uno siga y profese esta fe en cualquier otro traje o modo de vivir, como no sea contra los preceptos divinos, pues con esta misma fe se llega a conseguir la visión beatífica de Dios, y la posesión de la patria celestial, y así a los mismos filósofos, cuando se hacen cristianos, no los compele a que muden el hábito, uso y costumbre de sus alimentos que nada obstan a la religión, sino sus falsas opiniones. Por eso la diferencia que trae Varrón en el vestir de los cínicos, si no cometen acción torpe o deshonesta, no cuida de ella.