Ejemplos ?
El olvido y el desprecio de estos derechos son las causas principales de las desgracias públicas, de las opresiones y de la corrupción de los Gobiernos.
Señales fueron de la ira divina los portentos referidos de los siglos pasados, de los cuales se siguieron en aquellos tiempos tantas tristes desgracias.
Y por si fuera poco, guerras grandísimas se habían desatado para combatir a XOCHITL, que mandaba en lugar de TOPILTZIN, pues éste, hundido en la borrachera y en la esclavitud de sus sentidos, había perdido la voluntad de vivir ante tantas desgracias ocurridas.
El remedio de tantos trabajos, desgracias y miseria, demasiadamente nos lo tiene exigido y enseñado la experiencia, pues que no es otro que apoyarnos en un poder fuerte é inmediato para ser respetables ante los ambisiosos y anarquistas, que no pierden momento por proporcionarse fortuna y esplendor á costa de vuestros intereses y de vuestro sosiego y tranquilidad, y últimamente de vuestras vidas, mil veces más apreciables que las de aquellos fratricidas.
El sería acaso la primera victima del furor revolucionario, si el fruto de sus errores y el temor de nuevas desgracias no rectificasen bien pronto los impulsos de su zelo, fixando la norma invariable de su conducta.
Sí alguno tiene la culpa de nuestras desgracias, soy yo; pues que, por contentar mi amor te expuse a tantos males haciéndote atravesar ese inmenso océano, y trayéndote a tierra de salvajes.
Y Zeus, sabedor de inmortales designios, conoció y no ignoró el engaño; pero estaba proyectando en su corazón desgracias para los hombres mortales e iba a darles cumplimiento.
ANIFIESTO Nuestro gran Dios y Señor de cielos y tierra, que dió á su mismo Hijo por salvarnos, y no omite medio alguno para nuestra salvación y felicidad eterna, por los caminos mas incógnitos á la penetración humana, se ha dignado abrir los ojos del mayor de los pecadores, que soy yo, por medio del prudente y sabio confesor que le destinó su providencia, y por los auxilios y reflexiones que le ha permitido en sus calabozos y prisiones, para confesar á la faz del mundo, que preocupado mi entendimiento del error, obscureciendo hasta el grado de no conocerlo, llegó á creer justa la insurreccion que ha ocacionado en el reino tan grandes desgracias...
de Buenos Aires, o de cualquier otro poder que intente invadirlas; con el designio también de satisfacer los votos que unánimemente han expresado por su propia organización política, bajo el sistema constitucional que adoptare la mayoría de las Provincias reunidas en Congreso, como el único medio de poner término a las desgracias que por tanto tiempo han experimentado, y de que solo pueden estar exentas a favor de una ley constitucional que permanentemente las rija, han convenido y estipulado los siguientes artículos: Art.
Fueron muchas las que amonestaron a Julio César su muerte; empero a las culpas de asiento en el corazón del hombre, las más veces se añade otra peor, que es la dureza y la incredulidad, de que se fabrica la confianza, a cuyo cargo están las ruinas de los príncipes, las caídas de los poderosos y las desgracias de todos, porque la obstinación fue siempre, y lo será, autora de tragedias.
Todos los de a bordo se salvaron antes del amanecer. Nosotros dormíamos tranquilamente en Copenhague, sin pensar en desgracias ni peligros.
Tampoco era de más alcance los planes de los conductores del pueblo en armas, desde el tumultuoso momento inicial y así Artigas, para no citar sino al primero y más calificado de esos dirigentes, escribiendo a las autoridades de Montevideo a raíz de su triunfo de Las Piedras, les hacía la siguiente profesión precisa y pública de fe monárquica y fernandista: “Este exercito (dice el Jefe de los Orientales a Elío) concluirá en breve la obra en que se halla tan adelantado y V.S. hará apurar la copa de las desgracias á esos habitantes sino resuelve que sea reconocida la autoridad de la Exma.