desgarrador

desgarrador, a

1. adj. Que desgarra o puede desgarrar.
2. Que causa horror o pena se oyó un grito desgarrador.

desgarrador, -ra

(dezγara'ðoɾ, -ɾa)
abreviación
que provoca horror o sufrimiento un llanto desgarrador
Traducciones

desgarrador

straziante

desgarrador

ADJ [escena, noticia] → heartbreaking, heartrending; [grito] → piercing; [emoción] → heartrending
Ejemplos ?
en aquel mismo instante sonó un tiro muy próximo; y como la pobre viuda, que también se había acercado a la ventana, viera a su hija detenerse y tentarse la ropa, lanzó un grito desgarrador, y cayó de rodillas, casi privada de sentido.
Se alejaron. «¡Morir!», seguían cantando los vagabundos con desgarrador gemido. «¡Morir!», repetían las cuerdas de la guitarra gravemente.
Hasta que al dar á una estrofa Un tono desgarrador Los párpados poco á poco Sin concluirla cerró: El cuerpo desfallecido Tendiendo al dulce calor, Y en sueños tal vez luchando Con su enronquecida voz, A quien ahoga la estrecha Dificil respiracion.
Cuando humedeció el brazo derecho sintió que un brazo fuerte y vigoroso le cogía el cuello, ¡el brazo de su padre! Profirió un grito desgarrador y dejó caer el frasco, que se rompió.
Al oír este coro desgarrador, los tres marineros apretaron el paso, los vecinos de la calle salieron a sus balcones, y yo me decidí a seguir a mis conocidos hasta el desenlace de la escena cuyo principio había presenciado.
Duró poco tiempo, porque la habilidad triunfó de la fuerza, y el hombre de la daga, dando un grito desgarrador, cayó al suelo con el vientre abierto de un enorme tajo.
La ronda se acercaba con pasos apresurados, precedida por una mujer que, con el cabello suelto, el rostro desencajado y con las muñecas ensangrentadas, corría y gritaba con desgarrador acento: -¡Salvadle!
Mas, con una especie de heroísmo desgarrador, advirtió también que el alma se le hundía sin temblar, entera, como una gota sorbida, en el mármol de su silencio.
Bastóle un segundo para dar con el cortado trozo de la espía y lanzando un grito desgarrador: “¡Marcos, Marcos!”, se apoyó sobre la borda, balanceándose en el vacío.
Son tus gemidos vibraciones lúgubres que al harpa eterna del pesar exhala; ningún tormento tu tormento iguala, no hay ansiedad igual a tu ansiedad. Tus lágrimas destilan cuando lloras la vivífica savia de tu vida, y te deja una fibra consumida cada histérico ¡ay! desgarrador.
Él la dice a media voz una palabra; y la flor desprendida del cinturón pasa a manos del joven que al colocarla junto al corazón arroja el marchito ramillete, que va a caer entre dos piedras al borde del camino. El rumor fragoso del tren ahogó el grito desgarrador que arrancó a Delfina aquella última decepción.
Adelantaba la noche en su curso; el silbo del viento se hacía más estridente y desgarrador, cuando resonó la campana de la verja, con toque presuroso, como angustiado.