desgarrado

(redireccionado de desgarrada)

desgarrado, a

1. adj. Terrible o descarnado.
2. adj./ s. Que se comporta de manera licenciosa y escandalosa.

desgarrado, -da

(dezγa'raðo, -ða)
abreviación
1. que muestra un sentimiento intensamente una canción desgarrada
2. persona que actúa de manera licenciosa y escandalosa Su comportamiento con las mujeres es desgarrado.
Traducciones

desgarrado

smart, wily

desgarrado

zerrissen

desgarrado

déchiré

desgarrado

撕裂

desgarrado

撕裂

desgarrado

revet

desgarrado

קרוע

desgarrado

torn

desgarrado

ADJ
1. [ropa] (= rasgado) → torn; (= hecho trizas) → tattered, in tatters
2. (= descarado) → shameless, barefaced, brazen
3. (= vicioso) → licentious
Ejemplos ?
¿Por qué llorar y maldecir la vida y abismarme en mi propio padecer? Si esa profunda y desgarrada herida, puede cerrar, tal vez, otra mujer?
Vagando va por el erial ingrato, detrás de veinte cabras, la desgarrada muchachuela virgen, una broncínea enflaquecida estatua. Tiene apretadas las morenas carnes, tiene ceñuda y soñolienta el alma, cerrado y sordo el corazón de piedra, secos los labios, dura la mirada...
Una tarde y una noche terribles, que Carlos habría de pasar frente a ambas mujeres, las dos acechándole, cohibiéndole, rindiéndole con diversas armas: con desprecios fingidos Mariposa, Mercedes con discretas ternuras, situado entre dos fuegos; seguro de que, ya se inclinara de uno u otro lado, siempre dejaría desgarrada una humana flor.
Sobre tu cima desgarrada aparecen las estrellas pendientes del azul infinito del espacio, y las estrellas son «la poesía del cielo» y, para los amantes, las imágenes preciosas de los ojos seductores de la mujer idolatrada.
ti me acojo, soledad querida, en busca de la paz que mi alma anhela en su ya inquieta y procelosa vida; mi nave combatida por la borrasca de la mar del mundo, esquiva ya su viento furibundo, y en busca de otro viento sosegado dirige a ti su desgarrada vela, ¡oh!, puerto deseado en que la brisa de bonanza vuela.
Venga a los toros el chino, y aprenderá a decir mucho en pocas palabras de la perspicacia de los españoles; venga todo el mundo a unas fiestas en que, como dice Jovellanos, el crudo majo hace alarde de la insolencia; donde el sucio chispero profiere palabras más indecentes que él mismo; donde la desgarrada manola hace gala de la impudencia; donde la continua gritería aturde la cabeza más bien organizada; donde la apretura, los empujones, el calor, el polvo y el asiento incomodan hasta sofocar, y donde se esparcen por el infestado viento los suaves aromas del tabaco, el vino y los orines.
La reciente viuda, con una mala saya de percal, desgarrada y sucia, en mangas de camisa, desgreñada y descalza, esperaba a la fúnebre comitiva, acurrucada en un rincón de la destartalada habitación en que había muerto su marido: sala, alcoba, pasadizo y comedor al mismo tiempo; pues aquella pieza y otra reducidísima y oscura que servía de cocina constituían toda la casa.
En la noche glacial, sobre el escalón festoneado por la escarcha, dormía el chiquillo con la gorra embutida hasta las narices, las manos ocultas bajo las solapas de su desgarrada chaqueta y una de las piernas doblándose hacia la cruz de los pantalones para encubrir el pie desnudo.
Mi madre, sin más objetivo que mi porvenir, resistió con energía, vio a Jacques, que ya había devuelto desgarrada una solicitud del Colegio entero por nuestra readmisión (Calle había seguido mi suerte), y después de muchas instancias, consiguió la promesa de admitirme externo, si en mis exámenes salía regular.
Un instante, no mas… Cuando, como alzada en un vuelo, la joven interpúsose, abiertos los brazos, delirantes los ojos, desgarrada en supremo grito la voz: –¡No le tiren!
HL Los versos de Dolores Yeintimilla son por lo jeneral f&ciles y arnioniosos, sin estar exentos de incorreccio- nes que con un poeo mas de estudio habria conseguido evitar. Resalta en ellos una melancolia profunda que es el reflejo de su alma desgarrada.
Le llevaron al teatro, donde se celebraba la fiesta patriótica, y habló en efecto; hizo una paráfrasis en prosa, pero en prosa mejor que los versos rotos de la elegía u oda desgarrada.