Ejemplos ?
––Sí, muy grave. ––Bueno, pues desembucha, hija, que aquí estamos los dos para tomar un consejo. ––El caso es que Rosa tiene ya novio.
-Eso es grave. ¿Cosa nunca vista, dices? Desembucha, que me tienes el alma en vilo. -Sí, padre; porque ese joven a quien me aconsejaba su paternidad que no admitiese nunca en casa...
A ver, negro, si te dejas de aspavientos y pasos de semana santa y desembucha siquiera un milagro que baste para que sin escrúpulo de conciencia te eche a presidio de por vida o te mande encaramar en la horca.
Enfermo estoy yo. E ipso facto desembucha tal colección de enfermedades, que usted casi lo mira con terror... y contento de hallarse doliente de una sola enfermedad.