Ejemplos ?
Pero antes que en el Duero se sepulte Cruza Pisuerga plácida campiña, Donde la rica mies, la rica viña Derraman sus tesoros á la par. Descuella un monte alli sobre su cumbre Un gigantesco torreon se eleva, Monstruo que con las víctimas se ceba Que le da el despotismo á devorar.
Y llega a serlo efectivamente, por extraño que antes se fuera a las Musas, en cuanto el Amor le inspira, lo que prueba que el Amor descuella en todas las obras propias de las Musas, porque no se enseña lo que se ignora, como no se da lo que no se tiene.
"Entonces era yo vuestro caudillo, mi tercer lustro apenas comenzado, sobresaliendo en el pueril corrillo, como en la alfombra del ameno prado descuella entre las yerbas el tomillo.
Entre los varios señores y famosos caballeros que le acompañan, descuella por lo galán y lo apuesto el joven marqués del Vasto, armado de azules veros, con blancas y azules plumas, gallardas alas del yelmo.
En el alto capacete, del viento halago y azote, amarillos y morados vuelan flexibles airones. Y en medio de ellos descuella una flecha de oro, donde primoroso pendoncillo un claro emblema propone.
Y por esperarle todos miran hacia el campamento, donde con grande sorpresa ven, y quédanse suspensos, que su tienda solamente no es ya de las llamas cebo, y que aún intacta descuella entre el general incendio.
Y al tiempo que, ante las plantas del noble caudillo hispano, Dupont su espada rendía y de sus sienes el lauro, desde el trono del Eterno dos arcángeles volaron: uno a dar la nueva al polo su nieve en fuego tornando, otro a cavar un sepulcro en Santa Elena, peñasco que allá en la abrasada zona descuella en el oceano.
Reparando la tercera vez en Ayante, dijo el anciano: — ¿Quién es esotro aqueo gallardo y alto, que descuella entre los argivos por su cabeza y anchas espaldas?
De pie descuella a su lado, inclinada la alta frente, que a la luz de los blandones la de un cadáver parece, y cruzados sobre el pecho los brazos en nudo fuerte, el gran marqués de Lombay, de aquellas exequias jefe.
Entre las grandes famas de la historia resplandece tu gloria, bien así cual descuella, entro las cinco en que se parte el mundo, la región portentosa que arrancaste al océano profundo.
Yo cuento en mi familia inspirados poetas y admirables filósofos y teólogos, gloria de la Sinagoga española y de todo el judaísmo. Entre ellos descuella Jehuda Leví, el Castellano, a quien Heine celebra con entusiasmo fervoroso.
Allá en la vasta llanura Está la impía ciudad, Como meretriz impura Que falsa ostenta hermosura Merced a la obscuridad. Y el Gólgota misterioso Levantado detrás de ella Entre ufano y vergonzoso, Con un suplicio horroroso Rota la frente, descuella.