Ejemplos ?
Los conquistadores lo rebautizaron con el nombre de San Ildefonso de Barranca, por la asistencia de numerosos barrancos que se descuelgan sobre las riberas del río Pativilca.
La edificación también incluye un vasto entorno vegetal representativo de la variable flora que se encuentra en el caribe colombiano, lo que hace que la casa parezca estar oculta entre las distintas clases de plantas; un ejemplo de esto son los helechos que descuelgan de la parte superior de la entrada, obligando a los visitantes a pasar en medio de sus lianas para poder ingresar al recinto.
Al finalizar un encuentro religioso (rezo del rosario con cantos, en las casas o la Misa, en las iglesias) honrando al “kurusu jegua", se descuelgan y se reparten las chipas entre los participantes.
En la etapa siguiente Salamanca-Cáceres, bajo una fina lluvia y una carretera descarnada, poco después de la salida se destacan Rebelo, Olmos, Bailon, Montes y Delio. Poco después se descuelgan Montes y Rebelo por pinchazos y Olmos por rotura de cadena.
En los terrenos con mayor pendiente y escarpados, emiten sus ramas que se descuelgan por los acantilados y llegan hasta donde se encuentra los rodales de Limonium emarginatum.
El Domingo de Resurrección, tras la misa, los chavales del pueblo, ayudados de cañas, descuelgan los peleles de los balcones y se procede a mantearlos en la Plaza de la Constitución.
Frollo comienza a reír histéricamente y Quasimodo, enfurecido, arroja a su amo al vacío ("Maestro y salvador"). Mientras los verdugos descuelgan a Esmeralda de la horca, Quasimodo aparece y reclama su cadáver ("Dádmela a mí").
Sin embargo, es Szajna quien en montajes como «Witkacy» —collage realizado sobre diversos textos de Witkiewicz— consigue una revolución en el tratamiento del espacio escénico, inaugurando así un novísimo lenguaje, diferenciado, teatralmente muy complejo y sugeridor, de modo que aparecen nuevos signos que adquieren su propia vida objetual: colchones, grandes palanganas, máscaras, enormes maniquíes que se descuelgan de los trapecios, gigantescas bolas y fardos que por momentos dominan la totalidad del espacio escénico.
Se sitúa en el margen derecho del Río Camesa, antes de atravesar la pequeña hoz que discurre entre los montes de Torrobredo u Ornedo que dividen en los sectores a Valdeolea. Bosquetes de roble u de haya descuelgan por la falda de estas dos elevaciones.
La iluminación corre a cargo del anticuado modelo néons, donde unos sencillos tubos fluorescente se descuelgan de la bóveda para iluminar los andenes.
La Madre aupa al Niño hacia el pedestal, cuyas formas femeninas acentúan las telas que se descuelgan en cascada desde la cintura y sirven de alfombra al lugar donde la misma figura apoya los pies.
También puede destacarse el alto coro a los pies de la ermita, el púlpito adosado o el ábside que presenta dos pechinas, de las cuales se descuelgan numerosos exvotos.