Ejemplos ?
Siente hoy que sus aspiraciones descansan sobre una base inconmovible que los pueblos serios requieren para fundar con grandeza su porvenir y que se llama opinión pública.
Altas chimeneas de cal y ladrillo se levantan sobre los derruidos galpones que cobijan las maquinarias, cuyas piezas roídas por el orín descansan inmóviles sobre sus basamentos de piedras.
Vice realmente que es lo útil a muchos, qué es útil a ti mismo, pero los que se engordan a la sombra, descansan en su casa como en el sepulcro.
Por algo Jesucristo En ella confirmóse. Por algo las estrellas En sus ondas descansan. Por algo Madre Venus En su seno engendróse, Que amor de amor tomamos Cuando bebemos agua.
Puesto que no se han encontrado troncos derechos o en su posición de crecimiento y que descansan en el plano de estratificación de los respectivos horizontes, sugiere que fueron arrastrados en un medio acuoso y depositado conjuntamente con los sedimentos en un ambiente marino en donde encallaron y fueron cubiertos por sedimentos.
(El oficial cae muerto a sus pies: los soldados, asombrados, descansan las armas.) En nombre de la Ley venías a aprehenderme; pues bien, ¡en nombre de la Justicia me defiendo!
En el importante capítulo de Aguas Nacionales, se expidió una nueva legislación que interpreta el espíritu social en que descansan los actos del Estado.
Las proposiciones teóricas de los comunistas no descansan ni mucho menos en las ideas, en los principios forjados o descubiertos por ningún redentor de la humanidad.
Todo el terreno recorrido es muy árido, alternando solo el paisaje algunos pequeños grupos de chañares, á cuya sombra descansan avestruces, ciervos, liebres y guanacos, únicos habitantes de esos parajes.
Así como la resistencia de los edificios reposa sobre la solidez y buena calidad de sus materiales, también la energía y el vigor de los pueblos descansan sobre la vitalidad y robustez de los individuos que forman su célula primaria.
¡Buenas tres leguas llevan ya en el cuerpo! -Pero esos soldados, ¿no descansan ni cuando el tiempo hace imposible andar sobre el barro y bajo los torrentes?
Aquí añafiles moriscos, allí tamboril y gaita, más allá trompas guerreras, acá sonorosas flautas; las antárticas bocinas en un lado, las guitarras y crótalos en el otro, los caracoles de caza forman estruendo confuso en que ya el acorde falta, y que llenando el espacio aun más aturde que halaga. Por fin, terminado el baile, sepáranse las comparsas, y hacia lados diferentes, en orden puestas, descansan.