Ejemplos ?
Pero la Internacional descansa en •un hecho, en el que hay, cuando no un fondo de justicia, • una loable aspiración.» Perdone el ilustrado señor T.
-Sí; el Papa en persona -no como hoy su estatua, sino él mismo, en carne y hueso, porque todavía Roma le pertenece- es quien, en presencia de una multitud que palpita de entusiasmo, va a arrodillarse allí, delante la cuna donde, sobre mullida paja, descansa y sonríe el Niño.
El Presidente de la República: bueno, en nuestro sistema político, en su diseño constitucional, es presidencialista, en tanto que los poderes o las facultades ejecutivas de administración, del gobierno, residen en el Ejecutivo y el Ejecutivo descansa en una persona.
Encendió una bujía, y colocando en torno de la luz una pantalla, se dirigió a la alcoba de puntillas; miró con precaución: Vigo descansa, el rostro vuelto a la pared, las ropas en desorden, caídas las almohadas, pero tranquilo, en apacible sueño: no osó García interrumpir su calma.
ESCENA SEGUNDA JUAN, MARTA, DON BENITO, DON JULIÁN, UN OFICIAL Y SOLDADOS ACTO SEGUNDO El interior de un jacal sin más mobiliario que toscos trozos de madera y piedras que sirven de asientos; un metate colocado al lado de un hogar apagado, compuesto de tres piedras sobre las que descansa una olla ahumada.
De un rincón pende una cuna, a manera de hamaca, formada de un costal, y en la cuna descansa el cuerpo de un niño envuelto en harapos de dudoso color.
Dentro de pocos minutos estaré contigo. (La besa con ternura y la descansa suavemente en tierra. Se levanta y continúa disparando su fusil.
(exclamó el fraile.) ¡Haríais muy mal, señor Rubens! Llevaos el cuadro si queréis; pero dejad tranquilo al que descansa. ¡Os hablo en nombre de Dios!
¿Es tan fácil, tan fácil perder la noción de la hora dentro del monte, y sentarse un rato en el suelo mientras se descansa inmóvil..?
Tras diez años de bosque, él sabe muy bien cómo se maneja un machete de monte. Está solamente muy fatigado del trabajo de esa mañana, y descansa un rato como de costumbre.
Tras el oprobio ilustre que, empero, la sujeta; bajo el duelo en que goza su alma sin ardor, todavía descansa un virginal candor como un lirio en el ébano de bruñida bujeta.
Todos los días, como ése, ha visto las mismas cosas. ...Muy fatigado, pero descansa solo. Deben de haber pasado ya varios minutos...