descalabro


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descalabro

s. m. Suceso en que se experimenta un contratiempo, un daño o un perjuicio la guerra significó un descalabro para el pueblo entero. desastre, infortunio, quebranto, revés

descalabro

 
m. Contratiempo, infortunio, daño o pérdida.
Sinónimos

descalabro

sustantivo masculino
2 derrota*.
Traducciones

descalabro

defeat, setback

descalabro

colapso

descalabro

انهيار

descalabro

sammenbrud

descalabro

축소

descalabro

ยุบ

descalabro

SM
1. (= contratiempo) → blow, setback
descalabro electoraldisaster at the polls
2. (Mil) → defeat
Ejemplos ?
La fiscalía acaba de tener un descalabro, porque una de las personas que presuntamente estaban involucradas en este hecho, fue absuelta por un juez, decisión que tiene que respetar el Poder Ejecutivo.
En cuanto a sucesos revolucionarios, los más notables de esa época fueron el suplicio en la plaza de Lima de los patriotas Alcázar, Gómez y Espejo; las excursiones de lord Cochrane y el apresamiento, en la rada del Callao, de la fragata, Esmeralda, cargada con dos millones de pesos; el desembarco de San Martín en Pisco, la defección del batallón de Numancia, la derrota del general español O'Reilly, que se suicidó un mes más tarde arrojándose al mar, y el curioso incidente de haberse recibido un día por el virrey, a las dos de la tarde, la noticia oficial del descalabro de los patriotas en Cancharayada...
En cambio la Democracia Cristiana, ¿era fascista por el sólo hecho de defender el derecho a vivir dentro de nuestra Patria y antidemocrática porque no se hacia cómplice del descalabro, de la corrupción, de la inmoralidad y del desastre comprobado por quien quisiera venir al país y constatar lo que sucedía?.
hasta que me dieron el primer susto las señales de desagrado que empezaron a venir de la sala, que yo no veía... Yo no esperaba un descalabro; esperaba un buen éxito; sobre todo creía en mi drama.
Faltábanle pocas leguas para llegar al real de Vaca de Castro, cuando vio venir, jinetes en briosos caballos y a todo correr, a tres soldados que el vencedor enviaba al Cuzco con la noticia del descalabro de los almagristas.
Fue como un resorte tirante que estalla; la primera impresión fue casi agradable, un respirar tranquilo, una suspensión de dolores agudos; después, como un ángel que quisiera volar y encontrase roto el juego de las alas, el espíritu de Ventura se sintió como perniquebrado, arrastrado; ya no pretendía volver al cielo del arte: tenía conciencia de aquel descalabro interior; sabía que estaba roto por dentro, que para él se había acabado toda ambición de tender las alas invisibles, en que había creído con fe tan acendrada.
Corría al café en busca de nosotros, conmovido, exaltado, casi llorando, pedía un vaso de ajenjo y nos decía: -Sí, dentro de la jaula de mi cerebro está preso un pájaro azul que quiere su libertad... Hubo algunos que llegaron a creer en un descalabro de razón.
La preferencia que se dio al plan del general Brayer, rodeado del prestigio que le daba la distinción que Napoleón hizo siempre de su capacidad militar, costó al ejército un descalabro y la pérdida de 400 soldados.
Las Heras la ejecutó con una habilidad y sangre fría admirables bajo el fuego de una terrible artillería, salvando a todos sus heridos, clavando los cañones de las baterías españolas y conduciendo hasta a los prisioneros que había hecho, dejando al enemigo atónito con su denuedo. Este descalabro obligó a levantar el sitio, tocándole a Las Heras cubrir la retirada del ejército.
en Acapulco El jueves 22 de diciembre el país amaneció con un nuevo régimen cambiario basado en la flotación del peso. Ese día el peso sufrió otro severo descalabro.
Cierta noche se estrenó un drama mío; era de esos en que se rompen moldes y se apura la paciencia del público adocenado, pero no tan malévolo como supone el autor. En resumidas cuentas, y desde el punto de vista del mundanal ruido, el éxito fue un descalabro.
Mi descalabro, el martirio oculto de mi amor propio, la perfidia de los falsos amigos y compañeros, todo eso quedaba allá, confundido con la común miseria humana, entre las lacerías fatales necesarias de la vida...