desastrado

(redireccionado de desastrada)
También se encuentra en: Sinónimos.

desastrado, a

1. adj. Que es desgraciado, infeliz o desafortunado. desastroso
2. adj./ s. Se refiere a la persona que no cuida su aspecto. abandonado, desaliñado

desastrado, -da

(desas'tɾaðo, -da)
abreviación
1. persona acicalado que no cuida su aspecto Apareció desastrado en la boda de su hermano.
2. que es desgraciado, infeliz o desafortunado Llevaron una relación desastrada desde el comienzo.
Sinónimos

desastrado

, desastrada
adjetivo y sustantivo
1 roto, desharrapado, desarrapado, zarrapastroso, haraposo, harapiento, andrajoso, desgarrado, piojoso.
Se refieren a la forma sucia o desgarrada de vestir. Desharrapado puede escribirse con o sin hache intercalada.
Traducciones

desastrado

dirty, hapless, unhappy

desastrado

ADJ
1. [persona, aspecto] (= sucio) → scruffy, untidy; (= harapiento) → shabby, ragged
2. (= desgraciado) → unlucky
Ejemplos ?
Afectado por la desastrada muerte de su hermano alcohólico, fundó por su parte el Montepío de Autores Españoles para proteger a los autores incapacitados y a sus descendientes.
Inocencio, enfermo, falleció en Nápoles el 7 de diciembre, como consecuencia del efecto que la noticia de la derrota tuvo en su desastrada salud.
Esta colección será acaso de alguna utilidad a los que quieran tener idea de nuestra literatura, pero en general no puede servir de base para estudios históricos sobre nuestra lengua Rufino José Cuervo señaló sumas deficiencias y erratas en las ediciones de las Novelas ejemplares de Miguel de Cervantes, La Celestina, Guzmán de Alfarache de Mateo Alemán, El diablo cojuelo de Luis Vélez de Guevara, la Historia de la conquista de Méjico de Antonio de Solís, el Examen de ingenios de Huarte de San Juan, las poesías de Juan Meléndez Valdés y, especialmente, la muy desastrada de las Guerras de Granada de Ginés Pérez de Hita.
y aun la esbeltez del cuerpo, la estudiada colocación del cabello, la bien tajada y picuda barba, protestaban contra los estragos prematuros de la edad o de la vida desastrada y azarosa, revelada no solo en los desperfectos físicos, sino muy principalmente en la voz, tan extinguida, que desde las butacas apenas la podíamos apreciar; tan empañada y blanca, que parecía voz de hombre que canta con residuos de una cucharada de gachas atravesadas en el gaznate.