desaliñar

(redireccionado de desaliñadas)
Búsquedas relacionadas con desaliñadas: desalineado, traductor

desaliñar

v. tr. y prnl. Estropear el arreglo personal el niño se desaliñó en un momento. desaderezar

desaliñar

(desali'ɲaɾ)
verbo transitivo
arreglar descomponer el arreglo personal Como llegó corriendo, desaliñó su vestimenta.
Ejemplos ?
Las conocidas críticas de Vicente Carducho a los pintores de género, al margen de su posicionamiento en la controversia sobre la imitación del natural, ponen de manifiesto que un hombre culto de la época no encontraba intenciones aleccionadoras en tales pinturas, caracterizadas precisamente por la ausencia de un «asunto», en lo que, en último extremo, consistía la nobleza de la pintura, de la que carecían los bodegones pintados «sin más ingenio, ni más assunto, de avérsele antojado al Pintor retratar quatro pícaros descompuestos y dos mugercillas desaliñadas, en mengua del mismo Arte, y poca reputación del Artífice».
Si examinamos su obra en detalle nos parece no encontrar en ella más que frases desaliñadas, pensamientos pueriles que no tienen como base una extensa lectura ni estudios profundos, experimentos al azar en diversos géneros literarios, realizados principalmente bajo el apremio de una necesidad de dinero, sin perfección en ningún detalle.
El plumaje varía mucho en los detalles, y algunas aves pueden parecer desaliñadas, pero el tamaño pequeño y el habito de revolotear con las alas rectas lo hacen inconfundible (de las rapaces australasiáticas sólo flotan los Elaninaes, que son mucho más claros en color y un poco más grande, y el Falco berigora, que es mucho más grande y fornido, y se cierne sólo con dificultad).
Y suelen decir en apoyo de su temerario aserto: «¿De dónde proceden, si no, esas tiernas baladas, esos cantares sentidos que andan en boca del pueblo, y aunque bajo unas formas sencillas y desaliñadas, encierran bellos y poéticos pensamientos?».
En algo parecido a esto debió pensar después de la última escupitina con que le espabilaron las sirenas de las Cuatro Calles, porque, apenas llegó a su casa, hizo su pequeño lío, atravesó el garrote de acebo por entre los picos anudados del pañuelo que le formaba, dejóle así sobre una silla de su cuarto, y se dirigió al de su amigo, a quien endilgó un discursillo que, reducido a otras frases menos desaliñadas, decía lo siguiente: -«Bajo dos aspectos me interesaba la corte, vista desde el rincón de mi cocina: como centro en que se elaboraba esa política en que tan ciegamente creía, y como patria común a todos los hombres amantes de la libertad social y enemigos de los mezquinos chismes de corrillo.
SESTA VECITA: En esta calle de la sesta llamada coro tasqueconas, rotusca tasque, que quiere dezir motiloncillas, que fueron de edad de doze años y de dies y ocho años, que serbían a sus padres y madres y agüelas y entrauan a seruir a las señoras prencipales para prender a hilar y texer cosas delicadas y seruían de pastoras de ganados y de sementeras, chacaras, y de hazer chicha para su padre y madre y de otros oficios: Acudían que podían ayudauan y les enbiaua por leña y paxa y seruía de cosenera a su padre y linpiaua la casa. Estas dichas coro tasque, que quiere dezir motiloncillas, andauan desaliñadas y descalsas y la rropa corta.
Llegaron, en efecto, los sabios, y se formaron en semicírculo ante la princesita, que contemplaba con cierto asombro sus caras marchitas por el estudio, sus barbas desaliñadas y grises, sus ojos hundidos, de párpados abolsados protegidos por las gafas de plata, y sus frentes rugosas, que la calvicie hacía vastas y claras como lunas.
La canoa familiar de los esteros conoce mucho de las tragedias de las malezas marinas, desde donde mujeres desaliñadas y agenciosas acarrean agua para el aseo, en tanto que niños y adolecentes verdosos como la pulpa de las papayas tiernas, juegan a los cocos y a las bolas de cristal, debajo de miserables casuchas que escasamente hacen compañía a la desalmada playa, tupida de zarzales y palizadas, de un trémulo y humeante verdor mojado y salobre.
Y con la paciencia de Job, un Job sin teja, miraba las moscas y los gusanos que se emboscaban en sus lanas, sucias, largas, desaliñadas, lamentables.
Se agrupaban en forma de bandas de merodeadores hostiles. Sus rostros estaban curtidos por el clima y usaban largas cabelleras desaliñadas, y los adultos, barba.
Debido al alboroto anterior con Corinne, las tres llegan muy sucias y desaliñadas, que les causa problemas con Bossé, que las castiga con el trabajo extra.