dentista


También se encuentra en: Sinónimos.

dentista

s. m. y f. MEDICINA, OFICIOS Y PROFESIONES Profesional dedicado al cuidado de la dentadura y sus enfermedades, así como a corregir sus defectos. odontólogo

dentista

 
adj.-com. Profesional de la odontología y prótesis dental.

dentista

(den'tista)
sustantivo
medicina professions profesional dedicado a la odontología Va al dentista cada seis meses.
Sinónimos

dentista

adjetivo y cosustantivo masculino
odontólogo, estomatólogo, sacamuelas (malsonante).
Los dos primeros son tecnicismos. Dentista es el nombre general.
Traducciones

dentista

dentist

dentista

طبيب الأس, طَبِيبُ الَأسْنان

dentista

зъболекар

dentista

dentista

dentista

Zahnarzt

dentista

dentisto

dentista

dentiste

dentista

fogorvos

dentista

dentista

dentista

tandläkare

dentista

tannlege

dentista

zubař

dentista

tandlæge

dentista

hammaslääkäri

dentista

zubar

dentista

歯科医

dentista

치과의사

dentista

tandarts

dentista

dentysta

dentista

หมอฟัน

dentista

dişçi

dentista

nha sĩ

dentista

牙医

dentista

牙醫

dentista

SMFdentist

dentista

m., f. dentist;
___ de niñospedodontist.

dentista

mf dentist, Doctor of Dental Surgery (DDS o D.D.S.)
Ejemplos ?
Tratábase de una de las del juicio, que se hallaba en vías de romper. Con tal motivo dirigí al dentista una pregunta, remitiéndome a su conciencia médica.
La visita al dentista, la conversación con la señora y la lectura de La interpretación de los sueños explican suficientemente que el sujeto, molestado aun durante el reposo por el dolor de muelas, produjese el sueño relatado, incluso, si se quiere, con el fin de adormecer el dolor que perturba su reposo (por medio de la representación de la extracción de la muela dolorida, acompañada de un simultáneo adormecimiento de la temida sensación de dolor por el desarrollo de la libido).
En ella se acuerda que los nacionales de cada una de las altas partes contratantes podrán ejercer libremente, en el territorio de la otra, las profesion.es de Médico, Farmacéutico, Dentista, Partero y Veterinario, siempre que hayan sido facultados por medio de un diploma o título expedido por la autoridad competente en sus respectivos países.
(Antes compruebo que se trata de un incisivo de la mandíbula superior.) Me levanto del sillón, lleno de curiosidad, y acercándome a la mesa, dirijo una pregunta médica al dentista, el cual me contesta que aquello se relaciona con la pubertad, y que sólo antes de la misma, o tratándose de una mujer en el momento de tener un hijo, pueden extraerse las muelas tan fácilmente.
Lo más probable me parece que tuviera efecto en el momento de extraerme la muela.» «Continúo luego soñando algo que no me es posible recordar ahora y que termina con que dejo en algún lado (probablemente en el guardarropa del dentista) el sombrero y el traje, confiando en que ya me los enviarán después, y vestido tan sólo con el abrigo, me apresuro para alcanzar todavía un tren que está a punto de salir.
Luego miro a través de la ventanilla de un vagón como desde el exterior.» 6Para la interpretación de este sueño poseemos los siguientes sucesos y pensamientos del día inmediatamente anterior: a) Hace, en efecto, algunos días que padezco continuos dolores en la muela de la mandíbula inferior, que es horadada en el sueño, y voy a casa del dentista, el cual está tardando realmente en curarla más tiempo del que yo quisiera.
Con relación a esto recuerdo un sueño anterior que tuve pocos días después de haberme dado de alta, en otra ocasión, el dentista, y en el que se me desprendían las coronas de oro que me acababa de colocar en varias muelas, accidente que me causaba gran indignación, sin duda por dolerme aún el considerable desembolso realizado.
Pero, además, en el caso que nos ocupa, la satisfacción lograda por medio de la polución no responde, como de costumbre, a un objeto, siquiera sea sólo imaginativo, sino que carece de él en absoluto, siendo, por tanto, puramente autoerótica, o mostrando, a lo más, un matiz homosexual (dentista).
293.- Todo médico, cirujano, dentista, obstetriz o cualquier otra persona que, en el ejercicio de profesión sanitaria, al prestar servicios profesionales, descubriere un hecho que presente los caracteres de un delito y no lo denunciare a la policía o a un juez de instrucción, será reprimido con multa de cincuenta a quinientos sucres, a menos que la denuncia pueda acarrear responsabilidad penal a la persona asistida.
A escape, el mejor dentista de Madrid -por supuesto, norteamericano- se encargó de amueblar espléndidamente el tenebroso antro de la boca de don Zoilo con una doble fila de mondados piñones, iguales, relucientes y parejos.
Cuando le van a sacar a uno una muela, el dentista le habla primero de los sudores que pasa el paciente con aquel apéndice podrido en la boca; después, se la reconoce y le asegura que la muela está cayéndose ella sola; después le arregla el sillón en que le ha sentado, y le atusa el pelo, y ofrece a su vista una multitud de enjuagues que han de refrescarle las encías una vez hecha la operación; después coge un gatillo y lo deja, y toma otro, y hace que opta por una pequeña palanca, por lo mismo que la muela no ofrecerá resistencia; y habla del vecino de enfrente o de la política del día; de todo, menos de la muela.
Sadler Bigpag, fabricante de conservas comprimidas por un sistema nuevo del cual había sacado patente, apoyarse a gusto, según la moda, en el brazo de su consorte, sin miedo a resbalar; y debe añadir que tampoco maldito el báculo que necesitaba mister Sadler, pues era un sanguíneo mocetón de dientes deslumbradores (algo tocados de oro por el mejor dentista de Chicago, criadero de dentistas prestigiosos), de cachetes colorados, mandíbula fuerte, cogote ancho y pelo blanquecino de puro rubio, cortado al cero y que dejaba ver el cráneo blanco y redondo.