denominador común

Traducciones

denominador común

denominatore comune
Ejemplos ?
La forma en que se han planteado y resuelto los problemas políticos de las Entidades, con sujeción a reglas democráticas en las que no ha habido más denominador común que el propio pueblo, ha despertado en el alma de la ciudadanía la conciencia de sus deberes y de sus derechos cívicos.
Hace hincapié, además, que la provincia de la Zarza consta de diversas provincias menores, que se refieren a las de Paltas, Zarza y ZARUMA, todas ellas llamadas vulgarmente bajo el denominador común de ZARZA.
Porque aun cuando las ideologías cam­bien, aun cuando uno se reconociera comunista, o socialista, o peronista, o cualquier otra ideología política en determinado país, solamente caben dos posiciones en la historia: o se esta a favor de los monopolios o se este en con­tra de los monopolios. Y a todas los que estén en contra de los monopolios, a todos ellos, se les puede aplicar un denominador común.
En 1929 se obtuvo el denominador común ideológico que comprendiera las diversas corrientes, que captara los distintos matices y que permitiera formar un partido nacional, contando con los intereses municipales, regionales y estatales.
Los atacados, es decir, los nacionalistas vascos y los republicanos, quedaban desde entonces bajo el denominador común de víctimas de un mismo agresor.
El denominador común de casi todos ellos es haber atentado contra un rey, a excepción de Cartouche, un célebre bandido de la época.
Una vez más, se hace imperativa la resolución de construir la Carretera ZARUMA - PACCHA - PASAJE, para proclamar la unión y redimir a nuestros pueblos, bajo el denominador común de un solo espíritu fraternal.
Porque, como decía el Che: "Todo es parte de una sola lucha; y es verdad cuando el imperialismo nos llama con un denominador común.
Después de la firma de la paz, se encontraron con sus tierras ocupadas por otras familias que también fueron víctimas del enfrentamiento. Esto produce numerosos conflictos comunitarios cuyo denominador común es el desarraigo social provocado por el conflicto armado.
Pero el enfrentamiento no termina ahí, y como una oligarquía renovada había hecho suyas las consignas liberales, en su afán por acelerar la gran expansión de las exportaciones desde el último tercio del siglo XIX, los movimientos reformistas y revolucionarios del siglo XX se adscribirían a nuevas concepciones políticas, que en sus versiones latinoamericanas tendrían, salvo en las más doctrinarias manifestaciones del anarquismo y el socialismo, un denominador común: el nacionalismo.
No debe, sin embargo, ignorarse que, independientemente del mérito de aquellos hombres, algunos de los cuales vemos aquí en estos momentos, llenos de vitalidad y de inquietud, luchadores como antaño, el denominador común fue posible gracias a la síntesis ideológica y normativa lograda por el Constituyente de Querétaro.
Lo que sostengo es que hay que ser muy objetivos, reconocer que no nada más de esta crisis, sino de todas las que ha vivido nuestro país en los últimos 20 años -y lamentablemente han sido varias- tenemos un grave denominador común, y es nuestra acendrada dependencia del ahorro externo, de los recursos que nos llegan de afuera; pero la contraparte de eso es nuestra incapacidad de generar nuestros propios recursos, nuestro propio ahorro interno para pagar por la inversión que necesita el país para tener una economía verdaderamente en expansión, que genere empleos y que genere salarios.