denigratorio

denigratorio, a

adj. Que tiene relación con la denigración recibió un trato denigratorio.

denigratorio -ria

 
adj. Relativo a la denigración.
Que denigra.

denigratorio, -ria

(deniγɾa'toɾjo, -ɾja)
abreviación
de la denigración o relativo a ella Las actuaciones denigratorias fueron duramente sancionadas.
Traducciones

denigratorio

denigratorio

denigratorio

ADJdenigratory
campaña denigratoriacampaign of denigration, smear campaign
Ejemplos ?
Tras una periodo en el Véneto, Bolonia y Roma (donde se ganó el apodo denigratorio Lorenzaccio por su costumbre de decapitar estatuas), regresó a su ciudad natal en 1530, donde ya gobernaba Alejandro de Médici.
Empleado en la burocracia imperial, ascendió rápidamente, hasta ser nombrado coemperador por Miguel III "el Beodo" (ὁ Μέθυσος, epíteto denigratorio que adjudicaron los historiadores de la dinastía macedónica al último emperador de la dinastía frigia).
El concepto denigratorio de " fracasado " (en inglés loser -"perdedor"-) tiene implicaciones éticas y sociales; pero hay distintas consideraciones del fracaso, incluyendo la que lo ve como una oportunidad que no impide los futuros éxitos, sino que proporciona experiencia al que fracasa y se recupera (resiliencia).
Potencia o superpotencia energética, a veces designadas con el término denigratorio "petroestado", como Arabia Saudí, los países del Golfo o Venezuela, cuyo control de la producción de petróleo les hace (por sí mismos o por su coordinación en la OPEP) influir notablemente en la escena política y estrategia internacional, o incluso desencadenar "guerras del petróleo" (guerra Irán-Irak, invasión de Kuwait, guerra de Irak).
Básicamente el racismo antiperonista se basa en la identificación de los simpatizantes peronistas con «los negros» con un sentido abiertamente denigratorio.
aicocéfalos (de laicus -laico- y cephalus -cabeza-) es el nombre denigratorio que algunos católicos romanos dieron a los partidarios de la reforma anglicana dado que, a partir del Acta de Supremacía de 1534, Enrique VIII y los sucesivos reyes de Inglaterra debían ser considerados Cabeza de la Iglesia o Suprema Cabeza de la Iglesia de Inglaterra; aunque desde Isabel I el título que se usa es el de Gobernador supremo de la Iglesia de Inglaterra, menos problemático teológicamente.
También advertía que su afamada biblioteca, reunida desde sus inicios por sus directores Cayetano del Toro y más tarde Pelayo Quintero Atauri (que era monárquico y rotario) con importantes fondos donados por presidentes hispano-americanos, Resultó un informe denigratorio para su director Pelayo Quintero Atauri: Tras la marcha forzada del ilustre arqueólogo Pelayo Quintero Atauri a Tetuánhubo una rotación en la institución: el antiguo secretario (José María Pemán) pasó a director perpetuo y Augusto Conte se auto-readmitió en la Academia, esta vez como Secretario General perpetuo (1939).